Tomi Kontio nació el 7 de junio de 1966 en Helsinki, Finlandia. Es uno de los poetas finlandeses contemporáneos más reconocidos, además de narrador y autor de literatura infantil.
Su obra poética se caracteriza por una mirada introspectiva y existencial, donde la naturaleza, la memoria, la infancia y la condición humana aparecen con un lenguaje claro, sensible y profundamente reflexivo. Kontio suele combinar lo cotidiano con lo metafísico, creando una poesía de gran resonancia emocional.
Debutó como poeta en los años 90 y ha publicado numerosos libros que lo han consolidado como una voz importante en la literatura finlandesa actual. También ha trabajado como guionista y ha sido una figura activa en el ámbito cultural de su país.
Entre sus libros más conocidos se encuentran Pelon maantiede (La geografía del miedo), Verlaine y Tuulenhaltija. Su obra ha sido traducida a varios idiomas europeos.
La poesía de Kontio se mueve entre la melancolía y la lucidez, con una sensibilidad especial hacia lo frágil: los animales, los recuerdos de infancia y los silencios de la vida cotidiana.
CAMINÉ Caminé a través de dos mil años, más de un kilo de tierra incultivable en las botas, en las retinas escarcha que todo acerca. Caminé como por un mercado, entre el espacio de las tiendas y los cafés, de los tenderos y pescados. Con pasos milenarios caminé sobre la piedra gélida, resbalando contra el invierno y las noches de Walborg ya coaguladas por la aurora boreal, en ellas se bebía helada aguamiel desde las cuencas de unos ojos de niños. Es sorprendente que permanezcan todos en esas piedras entre el mercado soñoliento que se despierta, un paso aquí, otro allá, mil invenciones y diez millares de asesinatos, uno encima del otro. Todavía hablas de lo que fue - mi amigo, mi madre, mi maestro - de lo que estuvo y está aquí en un pasado convertido en estatua. Caminé sobre dos mil imágenes, por encima de piedras y de escamas heladas, murciélagos gritando en mis talones. . Traducción: Coral Bracho y Tarja Roinila KULJIN Kuljin kahdentuhannen vuoden halki, saappaissa toista litraa joutomaata, verkkokalvoilla kuuraa, joka tuo kaiken liki. Kuljin niin kuin olisin kulkenut torilla, puotien, kahviloiden, kalojen ja kauppiaiden avaruudessa. Kuljin tuhatvuotisin askelin jäätyneellä kivellä, liukastellen kaamoksiin ja revontulien hyytämiin valpurinöihin, joissa juotiin jäistä simaa lasten silmäkuopista. Että ne kaikki ovat tämän uinuvan ja heräävän torin mukuloissa, askel siellä toinen täällä, tuhat keksintöä ja kymmenentuhatta murhaa toinen toistensa päällä. Vieläkö puhut siitä mikä oli - ystäväni, äitini, opettajani - siitä mikä oli ja on tässä patsoittuneessa menneisyydessä. Kuljin kahdentuhannen kuvan päällä, jäätyneiden kivien ja suomujen päällä, lepakot kantapäissäni kirkuen.