La maja desnuda es un archivo vivo de poesía internacional. La voz, el texto y el rostro del poeta forman parte de una misma memoria cultural. Un espacio donde la poesía no solo se lee: también se escucha y se contempla.

Edna St. Vincent Millay

Edna St. Vincent Millay (1892-1950) nació en Rockland y murió en Austerlitz. Fue poeta, dramaturga y una de las figuras literarias más populares de los Estados Unidos en las primeras décadas del siglo XX.

Estudió en Vassar College, donde destacó por su talento literario. Alcanzó notoriedad muy joven con el poema Renascence, publicado en 1912.

Publicó numerosos libros de poesía, entre ellos A Few Figs from Thistles, The Harp-Weaver and Other Poems y Fatal Interview. También escribió obras teatrales y libretos.

Su poesía abordó temas como el amor, la libertad femenina, el deseo, la independencia y la muerte. Fue conocida por su defensa de los derechos civiles y por sus posiciones progresistas.

En 1923 recibió el Premio Pulitzer de Poesía por The Harp-Weaver and Other Poems, siendo una de las primeras mujeres en obtener este reconocimiento. Su obra tuvo gran difusión internacional y una fuerte influencia en la poesía estadounidense del siglo XX.

Edna St. Vincent Millay, en la voz de Sophie Cabot Black


EXILIADA

Buscando en mi corazón el verdadero motivo de su pena,

esta fue la causa que hallé:

que estoy cansada de las palabras y las personas,

enferma de la ciudad, deseosa del mar;

deseosa de la dulzura salada y pegajosa

del viento fuerte y la espuma quebrada,

deseosa del sonido fuerte y el sonido suave

del gran oleaje que rompe todo el día.


Siempre antes frente a mi patio,

marcando el alcance del mar de invierno,

arraigado en la arena y arrastrando maderos,

rezagando las flores moradas del guisante silvestre.

Siempre montaba la ola en la mañana,

sacudía la area de mis zapatos en la noche,

y ahora estoy atrapada debajo de edificios grandes,

golpeada por el ruido, confundida con la luz.


Si yo pudiera escuchar el gemido de los pilotes verdes.

Bajo los muelles de madera mecidos por el viento,

ver una vez más los barriles oscilantes,

y los maderos negros que rodean los aliviaderos;

si pudiera ver los mejillones barbudos

incrustados en los cascos naufragados y podridos,

oír una vez más los chillidos hambrientos

de las gaviotas dando vueltas sobre mi cabeza;


Sentir una vez más la choza estremecida

bajo el cambio de la marea,

temer una vez más la avenida de agua que sube,

el pavor de la campana en la niebla allá afuera,

¡sería tan feliz! —eso era felicidad—

pasar todo el día en la costa de Maine.

Tengo necesidad de tener y mantener

conchas y anclas y botes otra vez.


Me haría tan feliz, que soy feliz.

Nunca antes desde que llegué aquí.

He estado tanto tiempo lejos del agua;

tengo necesidad de estar cerca del agua.

EXILED


Searching my heart for its true sorrow,

This is the thing I find to be:

That I am weary of words and people,

Sick of the city, wanting the sea;

Wanting the sticky, salty sweetness

Of the strong wind and shattered spray,

Wanting the loud sound and the soft sound

Of the big surf that breaks all day.


Always before about my dooryard,

Marking the reach of the winter sea,

Rooted in sand and dragging driftwood,

Straggled the purple wild sweet pea.

Always I climbed the wave at morning,

Shook the sand from my shoes at night,

That now am caught beneath big buildings,

Stricken with noise, confused with light.


If I could hear the green piles groaning.

Under the windy, wooden piers,

once again the bobbing barrels,

And the black sticks that fence the weirs;

If I could see the weedy mussels

Crusting the wrecked and rotting hulls,

Hear once again the hungry crying

Overhead, of the wheeling gulls;


Feel once again the shanty straining

Under the turning of the tide,

Fear once again the rising freshet,

Dread the bell in the fog outside,

I should be happy!—that was happy

All day long on the coast of Maine.


I have a need to hold and handle

Shells and anchors and ships again.


I should be happy, that am happy.

Never at all since I came here.

I am too long away from water;

I have a need of water near.



Edna St. Vincent Millay



Traducción: Melania Suárez