La maja desnuda es un archivo vivo de poesía internacional. La voz, el texto y el rostro del poeta forman parte de una misma memoria cultural. Un espacio donde la poesía no solo se lee: también se escucha y se contempla.

Sophia de Mello Breyner

Sophia de Mello Breyner Andresen nació el 6 de noviembre de 1919 en Oporto, Portugal, y murió el 2 de julio de 2004 en Lisboa. Es considerada una de las voces más importantes de la poesía portuguesa del siglo XX y una figura esencial de la literatura en lengua portuguesa.

Su poesía, de gran claridad y profundidad ética, está marcada por el mar, la naturaleza, la infancia, la justicia y la búsqueda de armonía entre el ser humano y el mundo. En sus versos conviven la sencillez expresiva y una intensa dimensión espiritual y simbólica.

Además de poeta, fue autora de cuentos, ensayos y literatura infantil. Durante la dictadura salazarista mantuvo una posición activa en defensa de la libertad y los derechos democráticos, convirtiéndose también en una importante voz moral y cívica de Portugal.

Entre sus libros más reconocidos se encuentran Livro Sexto, Mar Novo, Geografia y O Nome das Coisas. Su obra recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Camões en 1999, el más importante de la literatura en lengua portuguesa.

La poesía de Sophia de Mello Breyner Andresen permanece como una celebración de la belleza, la verdad y la dignidad humana, y continúa siendo leída como una de las expresiones más luminosas de la poesía portuguesa contemporánea.


LA PEQUEÑA PLAZA


Mi vida había tomado la forma de la pequeña plaza

Aquel otoño en que tu muerte se organizaba meticulosamente

Yo me aferraba a la plaza porque tú amabas

La humanidad humilde y nostálgica de las pequeñas tiendas

Donde los empleados doblan y desdoblan cintas y telas

Yo quería cambiarme por ti, porque ibas a morir

Y la vida toda dejaba allí de ser la mía

Yo trataba de sonreír como tú sonreías

Al vendedor de periódicos al vendedor de tabaco

Y a la mujer sin piernas que vendía violetas

Yo le pedía a la mujer sin piernas que rezara por ti

Yo encendía velas en todos los altares

De las iglesias que quedan cerca de esta plaza

Pues tan pronto abrí los ojos fue para leer

La vocación de lo eterno escrita en tu rostro

Yo convocaba las calles los lugares las gentes

Que fueran testimonio de tu rostro

Para que ellos te llamaran para que ellos deshicieran

El tejido que la muerte entrelazaba en ti


Traducción: Nidia Hernández

 

Centenario de Sophia de Mello