Juhan Liiv (1864–1913) fue uno de los grandes poetas de Estonia y una figura fundamental de la literatura estonia moderna.
Nació en una familia campesina en Alatskivi, Estonia, entonces parte del Imperio ruso. Su vida estuvo marcada por la pobreza, la enfermedad mental y largos períodos de aislamiento, circunstancias que influyeron profundamente en el tono melancólico y visionario de su obra.
La poesía de Liiv se caracteriza por una extraordinaria sencillez expresiva y una intensa relación con la naturaleza, el paisaje rural y la identidad nacional estonia. Sus poemas transmiten fragilidad, soledad y una sensibilidad profundamente espiritual.
Escribió sobre el sufrimiento humano, el destino de Estonia y la conexión íntima entre el ser humano y el entorno natural. Su estilo directo y despojado anticipó aspectos importantes de la poesía moderna europea.
Aunque en vida recibió poco reconocimiento y vivió en condiciones difíciles, con el tiempo se convirtió en uno de los poetas más queridos y admirados de Estonia. Su figura ocupa un lugar central en la conciencia cultural del país.

LEVE NIEVE Leve nieve pasa, pasa en la ventana, calla, calla. Como en espera calla, calla, contemplando está: calla, calla. ¿Por qué tan fuerte, corazón? Calla, ¡calla! La paz te espera: pasa, pasa… Traducción: Ángela Artero Navarro/Jüri Talvet VUELA HACIA LA COLMENA Revolotea de flor en flor y vuela hacia la colmena; mientras se yerguen nubes de tormenta, vuela hacia la colmena. Son miles las que caen en el camino y miles las que alcanzan su destino. Llevan consigo el cuidado y la pena y vuelan hacia la colmena. Así, alma mía, en horas tan severas, cómo ansias la patria; ya sea aquí o en tierras extranjeras: ¡cómo ansias la patria! Y aunque desde ella sople un viento letal aunque te amenace una bala fatal, olvidas la muerte y las amarguras y en pos de la patria te apresuras. UNA BOCA Una boca, tan vieja como una triza de mi terruño; y un rostro pensativo, de dulce cuño. Y el rostro pensativo, de tanto aprecio; tan quedo, doloroso en su silencio. Tan preciado, tan quedo y tan quebrado, tan claro y bondadoso y tan dorado. Así es mi madre, mi trocito de arcilla; así es mi madre, ¡pavesa de oro que tanto brilla! Traducción: Albert LázaroTinaut Jüri Talvet