La maja desnuda es un archivo vivo de poesía internacional. La voz, el texto y el rostro del poeta forman parte de una misma memoria cultural. Un espacio donde la poesía no solo se lee: también se escucha y se contempla.

Ida Vitale.

Ida Vitale nació el 2 de noviembre de 1923 en Montevideo, Uruguay. Es una de las voces fundamentales de la poesía en lengua española y miembro destacado de la llamada “Generación del 45” junto a autores como Juan Carlos Onetti y Mario Benedetti.

Su obra se caracteriza por una extraordinaria precisión verbal, una inteligencia crítica del lenguaje y una poesía de gran claridad formal, donde la naturaleza, la percepción, el tiempo y la reflexión sobre la palabra ocupan un lugar central. Vitale ha desarrollado una escritura contenida pero profundamente luminosa, donde cada palabra parece cuidadosamente depurada.

Exiliada durante la dictadura militar uruguaya, vivió en México y posteriormente en Estados Unidos, experiencia que amplió su diálogo con otras tradiciones poéticas y reforzó su sensibilidad hacia el desplazamiento y la memoria.

Entre sus libros más importantes destacan La luz de esta memoria, Procura de lo imposible, Jardín de sílice y El abc de Byobu. Su obra ha sido ampliamente traducida y reconocida internacionalmente.

En 2018 recibió el Premio Cervantes, máximo galardón de las letras en lengua española, consolidando su lugar como una de las grandes poetas contemporáneas.

Ida Vitale en La maja desnuda, UPV Radio. Conduce; Nidia Hernández

En el aire

Un jardín de geranios y su aire.
Junto a su cerca dejo a que paste
el buey que pesa sobre mi lengua
y digo: Aquí te quedas, come
en verde dehesa, pero terrena,
y canta, luego, si puedes,
si nadie escucha,
lo que te queda por no decir.



PASO A PASO


De pronto vendrá el viento

y será otoño,

Se va el verano,

y cae algún recuerdo

y baja otro escalón

sin ser notada,

la vida,

de amarillo en amarillo

Adiós, atrás,

el paso que no he dado,

la insegura amistad

apenas sueño.

Será otoño de pronto.

No hay ya tiempo.


Perdí un mágico doble

de mi nombre,

un pasajero signo

que pudo hacer el mundo

más exacto.

Perdí la paz,

La guerra.

Perdí acaso la vida

y acaso aún no gané

para la propia muerte.

En el vacío espacio

alguien tañe una cuerda.

poco a poco.

Ya es otoño, tan pronto.

No hay ya tiempo.

Ida Vitale con Nidia Hernández en Bogotá. Fotografía Anaís Dominguez