Horacio

Quinto Horacio Flaco nació en el año 65 a. C. en Venusia, al sur de Italia, y murió en el 8 a. C. en Roma. Fue uno de los grandes poetas de la antigua Roma.

Estudió en Roma y en Atenas, donde recibió formación en filosofía y literatura griega. Durante su juventud participó en la vida política de su tiempo y, tras la derrota de las fuerzas republicanas, regresó a Roma.

Más tarde entró en el círculo de Mecenas, protector de artistas y consejero del emperador Augusto, lo que le permitió dedicarse a la escritura.

Su obra incluye Odas, Sátiras, Epístolas y la Epístola a los Pisones (también conocida como Arte poética). A través de estos textos desarrolló una vida literaria activa en el contexto cultural de Roma.

Su vida transcurrió entre el estudio, la escritura y la relación con los círculos intelectuales de su tiempo.

Lo que conocemos de Horacio lo tomamos de Suetonio y del testimonio de sus versos. «La insigne Atenas añadió algo más a mi formación; me dio la voluntad de distinguir lo recto de lo torcido y de buscar la verdad entre los jardines de Academo». Obras: Epodos y Odas. Junto con Virgilio y Ovidio conforma la edad de oro de la Poesía Latina.

CARPE DIEM


 

No pretendas saber, pues no está permitido, 

el fin que a mí y a ti, Leucónoe,

nos tienen asignados los dioses, 

ni consultes los números Babilónicos. 

Mejor será aceptar lo que venga, 

ya sean muchos los inviernos que Júpiter 

te conceda, o sea éste el último, 

el que ahora hace que el mar Tirreno 

rompa contra los opuestos cantiles. 

No seas loco, filtra tus vinos 

y adapta al breve espacio de tu vida 

una esperanza larga. 

Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso. 

Vive el día de hoy. Captúralo. 

No te fíes del incierto mañana.



Traducción: Luis Alberto de Cuenca y Antonio Alvar.