Nació el 27 de julio de 1909 en Colonia y murió el 22 de febrero de 2006 en Alemania. Heidelberg. Debido al Nazismo, Hilde Domin se exilió en Roma en 1932, luego por la también persecución política, del régimen de Mussolini se marcha a Inglaterra, buscando un lugar donde huir, y en 1940, con su esposo, se radica en Sto. Domingo (República Dominicana), donde comienza a escribir poemas.
En 1954, Hilde Domin Regresó a Alemania, donde trabajó como docente en las universidades de Frankfurt y Mainz. Hilde Domin, publica: “Sólo una rosa como apoyo”, “Regreso de los barcos”, “Aquí”, “Te deseo” y “El árbol florece a pesar de todo”. Premio Rainer Maria Rilke, 1976. Premio Nelly Sachs, 1986, Friedrich-Hölderlin, 1992, Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, 2005, un alto reconocimiento en la República Dominicana.
Hannah Arendt diría de Hilde Domin: “Sus poemas son muy bonitos, son los únicos, verdaderamente auténticos y hermosos poemas de emigración que yo conozco, Muchas gracias por pensar en mí.
Hilde Domin, su voz
Isla de luz
Mi sombra
la más delgada la más íntima
entre los muertos
En la isla de luz
dispersa
sin dueño
Quizás
esas multitudes
quizás
reunidas solas
quizás
entre ellas
nosotros
sembrados de nuevo
Como árboles
seremos más suaves
Quizás
como árboles
Traducción: Geraldine Gutiérrez-Wienken
Lichtinsel
Mein Schatten
der schmalste einsamste
unter den toten
Auf der Lichtinsel
streunend
herrenlos
Vielleicht
Diese Scharen
Vielleicht
einzelne geschart
Vielleicht
unter ihnen
cablear
neu ausgesät
Als Bäume
Werden Wir Sanfter Sein
Vielleicht
als Bäume