Elizabeth Barrett Browning nació en Durham Inglaterra en 1806 y murió en Florencia Italia en 1861 fue una de las poetas más importantes de la literatura inglesa victoriana recibió educación privada desde niña y comenzó a publicar poesía muy joven mantuvo una intensa relación literaria y amorosa con Robert Browning con quien se casó en 1846 y posteriormente se trasladó a vivir a Italia su obra abordó temas sociales políticos espirituales y amorosos incluyendo la esclavitud el trabajo infantil y la situación de las mujeres
publicó los libros An Essay on Mind 1826 Prometheus Bound 1833 Poems 1844 Sonnets from the Portuguese 1850 Casa Guidi Windows 1851 y Aurora Leigh 1856 esta última considerada una de las novelas en verso más importantes de la literatura inglesa su poesía tuvo gran influencia en escritores victorianos y posteriores y continúa siendo ampliamente estudiada y traducida en distintos idiomas

SONETO 22
Cuando nuestras dos almas se alzan firmes,
cara a cara, silenciosas, dibujando intimidades,
hasta que la extensión de nuestras alas se quiebra,
lacerando cada recodo, quemando cada curva.
Entonces ¿qué amargura de la tierra puede opacarnos
sin que en el otro encontremos eterno consuelo?
Piensa que, escalando alto, los ángeles nos contemplan;
deseando derramar una dorada, una perfecta melodía
sobre nuestro abismal y querido silencio.
Demoremos nuestros pasos por el mundo, amado mío;
huyendo del humor inestable de la humanidad
que aisla cruelmente a los puros espíritus.
Hagamos juntos un sitio donde permanecer de pie,
donde la felicidad de las horas sea amarnos por un día,
rodeados por la Oscuridad como única compañía.
***
When our two souls stand up erect and strong,
Face to face, silent, drawing nigh and nigher,
Until the lengthening wings break into fire
At either curvèd point,—what bitter wrong
Can the earth do to us, that we should not long
Be here contented? Think. In mounting higher,
The angels would press on us and aspire
To drop some golden orb of perfect song
Into our deep, dear silence. Let us stay
Rather on earth, Belovèd,—where the unfit
Contrarious moods of men recoil away
And isolate pure spirits, and permit
A place to stand and love in for a day,
With darkness and the death-hour rounding it.