La maja desnuda es un archivo vivo de poesía internacional. La voz, el texto y el rostro del poeta forman parte de una misma memoria cultural. Un espacio donde la poesía no solo se lee: también se escucha y se contempla.

Elisa Albo

Elisa Albo.  Nació en La Habana y se crió en Florida. Tiene una maestría en TESOL y una maestría en BElisa Albo nació en La Habana, Cuba, en el seno de una familia judía sefardí, y emigró con su familia a los Estados Unidos siendo niña. Creció en Lakeland, Florida, una experiencia que marcaría profundamente su escritura poética.
Estudió en la Universidad de Florida y obtuvo un MFA en Escritura Creativa en Florida International University, donde recibió premios de la Academy of American Poets. Durante muchos años ha sido profesora de literatura, composición y escritura en Broward College, en el sur de Florida.
Es autora de los poemarios Passage to America (2006), centrado en la experiencia de la inmigración, la memoria familiar y la identidad cultural, y Each Day More (2014), un conjunto de elegías dedicadas a familiares, amigos y personas cercanas.
Su poesía explora temas como el exilio, la herencia familiar, la memoria, la cultura cubana y la experiencia de adaptación a una nueva tierra.

Sus poemas han aparecido en revistas y antologías: AlimentumBombCrab Orchard Review, Gulf StreamInternational Literary QuarterlyIrrepressible Appetites, MiPoesiasThe Notre Dame Review, Poetry East y Tigertail. Los poemas de Dos Paises: Hijos de Padres Imigrantes (Red Hen Press 2017), SWWIM Every Day, Swamp Ape Review, y Vinegar and Char (Universidad de Georgia Press, 2018). Vive con su esposo y hijas en Plantation, Florida.


Todo

Mi padre compra plátanos

y uvas sin semillas, amontona

peras y manzanas en el frutero,

recoge leche y panecitos frescos,

un pan italiano o francés, cada

semana deteniéndose en el mercado

entre el trabajo y el hogar, siempre

llamando a mi madre antes de irse

de la oficina, ¿Necesitas algo,

¿cuaquier otra cosa?

Mi padre se despierta temprano,

se levanta de la cama, respira profundo

y se estira hasta la hora de

preparar café cubano, de despertar

a mi madre con su aroma, suavemente

encaramado en el borde de la isla

de su cama. Después de cuarenta años,

él todavía la llama por su nombre

cuando ella deja sus sueños ¿Necesitas

algo, cualquier otra cosa?