Dylan Thomas (1914–1953) fue uno de los grandes poetas del siglo XX en lengua inglesa y una de las voces más intensas y musicales de la literatura moderna.
Nació en Swansea, Gales, y desde muy joven destacó por una extraordinaria sensibilidad verbal. Su poesía se caracteriza por una riqueza sonora excepcional, imágenes visionarias y una profunda exploración de los ciclos de la vida, la muerte, el amor y la naturaleza.
Thomas desarrolló una escritura de gran fuerza lírica, donde el ritmo y la musicalidad son tan importantes como el significado. Sus poemas suelen combinar elementos simbólicos, religiosos y biológicos en una visión apasionada de la existencia.
Entre sus obras más importantes destacan 18 Poems, Deaths and Entrances, In Country Sleep y el célebre poema Do not go gentle into that good night, una de las elegías más admiradas de la poesía moderna.
Además de poeta, escribió cuentos, guiones radiofónicos y la famosa obra Under Milk Wood, considerada una de las grandes creaciones literarias galesas del siglo XX.
Su talento como lector de poesía también contribuyó a su fama internacional. Sus recitales en Gran Bretaña y Estados Unidos ayudaron a acercar la poesía a un público amplio y consolidaron su reputación como una figura legendaria de la literatura contemporánea.

No entres gentilmente en esa noche quieta.
La vejez debería arder y deslumbrar
al final del día
Rabia, rabia, contra la muerte de la luz.
Aunque los sabios al morir conocen que la oscuridad es justa,
porque sus palabras
no atraparon relámpagos
no entran gentilmente en esa noche quieta.
Los buenos
que tras la última quietud lloran por ese brillo
con sus actos frágiles
pudieron danzar en una bahía verde
rabia, rabia contra la muerte de la luz.
Los salvajes que atraparon
y cantaron al sol en su vuelo
aprendieron demasiado tarde
que llenaron de pena su camino
no entran gentilmente en esa noche quieta.
Los moribundos
cerca de la muerte
que ven con mirada deslumbrante
Sus ojos ciegos pueden arder
en llamas como meteoritos
y ser alegres
rabia, rabia contra la agonía de la luz.
Y tú padre mío
allí, en tu triste cima
maldice, bendíceme
con tus lágrimas feroces
Te lo ruego
No entres gentilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.
Y tú, padre mio, allá en tu cima triste,
Maldíceme o bendíceme con tus fieras lágrimas, lo ruego.
No entres dócilmente en esa buena noche.
Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.
DO NOT GO GENTLE INTO THAT GOOD NIGHT
Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.
Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.
Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.
Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.
Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.
And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.