Dritero Agolli (1931–2017) fue uno de los escritores y poetas más importantes de Albania y una figura central de la literatura albanesa contemporánea.
Nació en Menkulas, en el sur de Albania, y estudió en la Universidad de Leningrado, en la entonces Unión Soviética. A lo largo de su trayectoria desarrolló una obra que abarca poesía, narrativa, ensayo y periodismo, convirtiéndose en una de las voces más influyentes de su país.
Su poesía se caracteriza por un lenguaje claro, cercano y profundamente humano. Agolli escribió sobre la vida rural, la memoria, el trabajo, el amor y las transformaciones sociales de Albania, siempre con una mirada sensible y una gran capacidad de observación.
Aunque parte de su producción estuvo vinculada al contexto político de la Albania socialista, su mejor poesía trasciende las circunstancias ideológicas y se centra en la experiencia cotidiana, la dignidad humana y la relación entre individuo e historia.
Entre sus libros más conocidos figuran Mesday Sun, The Motherland and Love y diversas colecciones poéticas que le otorgaron un lugar destacado dentro de las letras balcánicas.
También presidió durante años la Unión de Escritores de Albania y desempeñó un papel importante en la vida cultural del país.
La obra de Dritëro Agolli destaca por su sencillez expresiva, su calidez humana y su capacidad para encontrar poesía en los gestos y experiencias de la vida común.

Los cimientos
He aquí los cimientos de mi casa de ayer,
He aquí el umbral de la puerta principal
Mas que un umbral una piedra
De la casa que abandoné en otros tiempos
La hierba nueva cubrió el umbral
Y desconocido en mi infancia
Los manzanos agitan sus hojas sobre la hierba
Los manzanos plantados en mi ausencia
Mis versos de juventud alineados en los cuadernos
Duermen bajo la hierba con la losa
Ellos Duermen, encima la hierba creció bien
Y las flores de los manzanos allí dejan caer sus petalos
Cuando el camino me trae de vuelta por estos lados
Los sueños de esos versos juveniles se despiertan
Revolotean por encima del heno
Y junto a la hierba y las hojas murmuran como abejas
Entonces hablo solo sentándome bajo los arboles
Con una brizna de paja en la boca :
Cierto es que en la ciudad escribía poemas de buena gana
Pero sigo siendo un campesino esquivo……
alimentarme de esa fuente no me sonroja
fuente de mis mejores sueños,
sobre los cuales pude construir otros sueños,
tan bellos sueños…..
Traducción: Diana Insausti