E. E. Cummings (1894–1962) fue uno de los poetas más innovadores y originales de la literatura estadounidense del siglo XX.
Nació en Cambridge, Massachusetts, y estudió en la Universidad de Harvard. Su obra revolucionó la poesía en lengua inglesa mediante un uso experimental de la sintaxis, la puntuación, la tipografía y la disposición visual de las palabras en la página. Aunque su nombre suele escribirse como “e. e. cummings”, él mismo firmó sus libros de diversas maneras; la grafía en minúsculas fue popularizada posteriormente.
Su poesía celebra el amor, la libertad individual, la naturaleza y la imaginación, al tiempo que cuestiona el conformismo, la burocracia y las convenciones sociales. Detrás de su aparente juego verbal existe una profunda defensa de la singularidad humana y de la experiencia directa de la vida.
Entre sus libros más importantes destacan Tulips and Chimneys, XLI Poems, is 5 y 95 Poems. Además de poeta, fue pintor, ensayista, dramaturgo y novelista.

En algún lugar al que nunca viajó,
felizmente más allá de toda la experiencia,
tus ojos tienen su silencio
En tu gesto más frágil hay cosas que me rodean
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.
Con solo mirarme, me liberas.
Aunque yo me haya cerrado como un puño,
Siempre abres, pétalo tras pétalo mi ser,
como la primavera abre con un toque diestro
y misterioso su primera rosa.
O si deseas cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos muy bella, súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
La nieve cayendo cuidadosa por doquier.
Nada que haya de percibir en este mundo iguala
la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura
yo con el color de sus campos,
Retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro.
Ignoro tu destreza para cerrar y abrir
pero dime
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas ...
Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas.


Edward Estlin Cummings (1894–1962), su tumba en Forest Hills Cemetery, Boston.