Blanca Varela

Perú, 1926–2009

Blanca Varela nació el 10 de agosto de 1926 en Lima, Perú. Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde se vinculó a círculos intelectuales de su generación.

En la década de 1940 entró en contacto con poetas y artistas como Octavio Paz, quien apoyó la difusión de su obra en sus inicios.

Residió en Europa durante varios años, especialmente en París, donde se relacionó con escritores y artistas del ámbito internacional.

Publicó su primer libro, Ese puerto existe, en 1959. Posteriormente aparecieron Luz de día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978) y Ejercicios materiales (1993), entre otros.

Su obra poética ha sido reunida en diversas ediciones, incluyendo Donde todo termina abre las alas (2001).

Recibió reconocimientos como el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2007.

Falleció el 12 de marzo de 2009 en Lima. Su obra ha sido ampliamente editada y traducida.



Conversación con Simone Weil


-los niños, el océano, la vida silvestre, Bach.

–el hombre es un extraño animal.



En la mayor parte del mundo

la mitad de los niños se van a la cama

hambrientos.



¿Renuncia el ángel a sus plumas, al iris,

a la gravedad y la gracia?



¿Se acabo para nosotros la esperanza de

ser mejores ahora?



La vida es de otros.

Ilusiones y yerros

La palabra fatigada.

Ya ni te atreves a comerte un durazno.



Para algo cerré la puerta,

di la espalda

y entré la rabia y el sueño olvide

muchas cosas.



La mitad de los niños se van a la cama

hambrientos.



–los niños, el océano, la vida silvestre Bach.

–el hombre es un extraño animal.



Los sabios en quien depositamos nuestra

confianza

nos traicionan.



–los niños se van a la cama hambrientos

–los viejos se van a la muerte hambrientos.



El verbo no alimenta. Las cifras no sacian.



Me acuerdo ¿Me acuerdo?

Me acuerdo mal, reconozco a tientas. Me equivoco.

Viene una niña de lejos. Doy la espalda.

Me olvido de la razón y el tiempo.



Y todo debe ser mentira

porque no estoy en el sitio de mi alma.

No me quejo de la buena manera.

La poesía me harta.

Cierro la puerta

Orino tristemente sobre el mezquino fuego

de la gracia.



–los niños se van a la cama hambrientos.

–los viejos se van a la muerte hambrientos.



El verbo no alimenta.

Las cifras no sacian.

–el hombre es un extraño animal.







POEMA DE BLANCA VARELA EN FINÉS



kuolema pukee morsiamen

jäinen peukalo
kohottaa silmäluomea
ja tiputtaa pisaran pimeyttä

yö suurenee
ja jokainen silmäluomi
on tumma puolikuu

ilma valvoo
elämän löyhkää
ei kajoa profiiliin

hiukset ja huuli
loistavat toista valoa
meri hänen korvassaan vaikenee

ja nyt koko ruumis
vanhoista varjoista vapaa
siliää viimeistä rakkautta varten

blanca varela en finés


Traducción: Tarja Roinila, Finlandia