Vita Sackville-West
Inglaterra. (1892-1962). Nació en Knole. Fue poeta, novelista, ensayista y una de las figuras más fascinantes de la vida literaria inglesa del siglo XX. Perteneciente a una antigua familia aristocrática, creció en el legendario castillo de Knole, lugar que marcó profundamente su imaginación y su obra.
Aunque hoy suele recordársela por su intensa relación amorosa con Virginia Woolf, Vita Sackville-West fue una importante poeta en lengua inglesa. Publicó numerosos libros de poesía en los que confluyen la tradición clásica, la contemplación de la naturaleza, el amor y la melancolía del tiempo perdido. Su extenso poema narrativo The Land obtuvo el prestigioso Premio Hawthornden en 1927 y confirmó su reconocimiento dentro de la poesía británica de su época.
La relación entre Vita Sackville-West y Virginia Woolf se convirtió en una de las historias intelectuales y amorosas más célebres de la literatura moderna. Woolf encontró en Vita una presencia magnética, libre y andrógina, inspiración directa para escribir Orlando, novela considerada una de las más originales y luminosas del siglo XX. La correspondencia entre ambas revela un amor apasionado, lleno de inteligencia, humor y admiración mutua.
Vita Sackville-West también fue una extraordinaria jardinera. Junto a su esposo Harold Nicolson creó los célebres jardines de Sissinghurst Castle Garden, hoy considerados una obra maestra del paisajismo inglés. Su vida, marcada por la literatura, el amor y la independencia, permanece como símbolo de libertad creativa y sensibilidad poética.

Teníamos un jardín en la colina,
Plantamos rosas y narcisos,
las flores que cantan los poetas ingleses,
y aguardamos la gloria primaveral.
Plantamos malvarrosas amarillas
y humildes variedades dulzonas
y aguileñas en carnaval
y soñábamos con el festival del estío.
Y que el otoño no se quedase atrás,
como heredero del sol veraniego,
recubriendo su leonada cabeza
con amapolas y enredaderas escarlatas.
Esperamos que crecieran todas ellas
plantamos hileras ornamentales
y lavandas y borrajas azules
Ay, esperamos tú y yo
pero sólo el amor creció.
POEMA PERDIDO
Cuando a veces paseo en silencio contigo
al aire libre por las amplias praderas floridas,
escucho tu parloteo y doy gracias a los dioses
por la amistad sincera que hizo de ti mi compañera
Pero en la pesada fragancia de la noche febril
busco en tus labios una caricia más loca
y arranco secretos de tu carne complaciente
y agradezco al destino que hiciera de ti mi amante
***
Ella camina por el encanto que creó
entre el manzano en flor y el agua,
camina por el estampado brocado de retazos
Querido, no se me ocurrió nada en serio.
Pensé en matar pura y simplemente.
Ya pasó ese capricho loco, estás a salvo,
pero dime de una vez antes de que termine,
qué es más gentil según tu Iglesia,
asesinar el cuerpo o destruir el alma.