La maja desnuda es un archivo vivo de poesía internacional. La voz, el texto y el rostro del poeta forman parte de una misma memoria cultural. Un espacio donde la poesía no solo se lee: también se escucha y se contempla.

Umberto Saba

Umberto Saba nació el 9 de marzo de 1883 en Trieste (entonces parte del Imperio austrohúngaro) y murió el 25 de agosto de 1957 en Gorizia, Italia. Es uno de los grandes poetas italianos del siglo XX, conocido por una poesía clara, íntima y profundamente humana.

Su verdadero nombre era Umberto Poli, pero adoptó el apellido “Saba” en homenaje a su nodriza, una figura central en su infancia. Esta experiencia personal de abandono y búsqueda de identidad atraviesa toda su obra.

Saba se caracterizó por una escritura sencilla en apariencia, alejada del hermetismo, donde explora la vida cotidiana, el amor, la memoria, la infancia y las calles de su ciudad natal, Trieste. Su obra más importante es el Canzoniere, un vasto conjunto de poemas que revisó durante toda su vida.

Vivió momentos difíciles durante el fascismo italiano debido a su origen judío, lo que lo obligó a esconderse y a sufrir el peso de la persecución. A pesar de ello, su poesía mantuvo siempre una voz serena, introspectiva y profundamente ética.

Fue contemporáneo y, en parte, contrapunto de poetas como Eugenio Montale y Giuseppe Ungaretti, dentro del gran panorama de la poesía italiana moderna.

Autobiografia

3

Mi padre fue para mí siempre "el asesino";
hasta que a mis veinte años lo encontré.
Entonces comprendí que él era un niño,
y que el don que poseo de él provenía.
Tenía en su rostro mi mirada azul,
una sonrisa, en la indigencia, dulce y astuta.
Siempre anduvo errante por el mundo;
más de una mujer lo amó y lo alimentó.
Era alegre y ligero; mi madre
sentía todo el peso de la vida.
Se le escapó de las manos, como una pelota.
"No te parezcas - me decía - a tu padre":
Y yo en mí mismo lo comprendí más tarde:
Eran dos razas en antigua contienda.





Autobiografia

3

Mio padre è stato per me "l'assassino";
fino ai vent'anni che l'ho conosciuto.
Allora ho visto ch'egli era un bambino,
e che il dono ch'io ho da lui l'ho avuto.
Aveva in volto il mio sguardo azzurrino,
un sorriso, in miseria, dolce e astuto.
Andò sempre pel mondo pellegrino;
più d'una donna che l'ha amato e pasciuto.
Egli era gaio e leggero; mia madre
tutti sentiva della vita i pesi.
Di mano ei gli sfuggì come un pallone.
"Non somigliare - ammoniva - a tuo padre":
ed io più tardi in me stesso lo intesi:
Eran due razze in antica tenzone.


***

La Cabra


He hablado a una cabra.
Estaba sola en el prado, atada.
harta de hierba, bañada
por la la lluvia, balaba.

Aquel monótono balido acompañaba
mi dolor. Y respondí, primero
en broma, después porque el dolor es eterno,
tiene una sola voz y no varía.
Escuchaba esa voz
gemir en una cabra solitaria.

En una cabra de rostro semita
sentía la marca de todos los males,
la queja de todas las vidas.


Traducción: Ana Maria del Re

***

La capra



Ho parlato ad una capra.
Era sola sul prato, era legata.
Sazia d'erba, bagnata
dalla pioggia, belava.
Quell'uguale belato era fraterno
al mio dolore. Ed io risposi, prima
per celia, poi perché il dolore é eterno,
ha una voce e non varia.
Questa voce sentiva
gemere in una capra solitaria.

In una capra dal viso semita
sentiva querelarsi ogni altro male,
ogni altra vita