Shuntaro Tanikawa (1931–2024) fue uno de los poetas más importantes y populares de Japón en la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI. Nació en Tokio y desarrolló una obra inmensa que abarca poesía, ensayos, traducción, literatura infantil, guiones y letras de canciones. Su poesía, clara y profundamente humana, se caracteriza por un lenguaje cotidiano capaz de abordar el amor, la soledad, el tiempo, la infancia y la existencia con una aparente sencillez que esconde gran profundidad filosófica.
Publicó su primer libro, Dos mil millones de años luz de soledad (1952), siendo muy joven, y desde entonces se convirtió en una voz renovadora de la poesía japonesa contemporánea. Su obra se alejó del hermetismo tradicional para acercarse al habla diaria, al humor, la ironía y la sensibilidad moderna.
Además de poeta, fue un notable traductor; llevó al japonés obras de autores como Charles M. Schulz, traduciendo Peanuts, y también tradujo literatura y teatro occidental. Colaboró con músicos, cineastas y artistas visuales, lo que convirtió su obra en un puente entre la poesía y otras artes.
Entre sus libros más conocidos destacan La definición, Coca-Cola Lessons, Viaje y Poemas para niños. Su poesía alcanzó gran difusión internacional y fue traducida a numerosos idiomas, aunque durante mucho tiempo permaneció relativamente poco conocida en el ámbito hispano.
Su escritura posee una delicadeza meditativa y una mirada asombrada sobre lo cotidiano. En muchos de sus poemas aparecen el silencio, la respiración, el cuerpo, el lenguaje y la fragilidad de la vida moderna.
Un breve fragmento suyo dice:
“Escucho
el sonido del mundo
dentro de mi silencio.”
Tanikawa también escribió el guion de la película animada Astro Boy y letras para canciones infantiles muy populares en Japón. Fue considerado una figura cultural central en su país durante más de siete décadas.

SECRETO Alguien oculta algo. No sé quién, no sé qué. Si lo supiera lo sabría todo. Aguanto la respiración y escucho el rumor de la lluvia por el suelo. Algo estará ocultando. Cae para que sepamos su secreto pero no puedo descifrar su código. Me escurro en la cocina, husmeo, veo la espalda de mi madre. También oculta algo. Piensa en sus cosas mientras ralla un rábano. Me intrigan los secretos pero nadie me cuenta nada. Me asomo al agujero de mi pecho: sólo veo, nublado, el cielo negro. Traducción de Aurelio Asiain.