Remco Campert (1929–2022) fue uno de los poetas y escritores más populares e influyentes de los Países Bajos en la segunda mitad del siglo XX.
Nació en La Haya y creció en un entorno marcado por la pérdida de su padre, el poeta Jan Campert, quien murió durante la Segunda Guerra Mundial en un campo de concentración nazi. Esta experiencia marcó profundamente su sensibilidad y su relación con la historia y la memoria.
Campert fue miembro del movimiento literario conocido como los “Vijftigers” (los “de los cincuenta”), que renovó radicalmente la poesía neerlandesa tras la guerra, apostando por la libertad formal, la experimentación y el lenguaje cotidiano.
Su poesía se caracteriza por un tono claro, irónico y aparentemente sencillo, donde conviven la melancolía, el humor y una mirada ligera pero profunda sobre la vida cotidiana, el amor, la ciudad y el paso del tiempo.
Entre sus libros más conocidos destacan Verzamelde gedichten (Poemas reunidos), Een standbeeld opwinden y Zeven liedjes voor een papegaai. También fue narrador y columnista, muy leído en la prensa neerlandesa.

Remco Campert, su voz
FRÍO Ya el invierno se acerca. Lo siento en la atsmófera Y en las palabras que escribo. Todo clarea: la calle Se ve hasta el fin. Y las palabras son interminables. Estoy más cerca de la verdad en dicciembre Que en julio, se diría al menos, A veces. Más si no las palabras, las ciudades Sí que tienen fin. Como si en alguna parte Verano e invierno... no , no sino estrella Lucía y daba una blanca luz viva. Veo una estrella pero Puede ser cualquier cosa. Siquiera que arda y me caldee las palabras. Pero no creo y en invierno menos En semejante estrella. En las palabras Tengo que creer. Aunque ¿Quién puede hacerlo? Soy una voz agonizante y fría oh cuán henchida de invernales palabras. Traducción: Francisco Carrasquer.