Pentti Saarikoski (1937–1983) fue uno de los poetas más influyentes y polémicos de la literatura finlandesa del siglo XX. Nació en Impilahti, en la región de Carelia (entonces parte de Finlandia, hoy territorio ruso), y creció en un contexto marcado por la Segunda Guerra Mundial y los cambios territoriales que afectaron profundamente la identidad nacional finlandesa.
Estudió en la Universidad de Helsinki, donde se formó en literatura clásica y lenguas antiguas. Desde muy joven destacó como traductor brillante, vertiendo al finlandés obras de autores como Homero, James Joyce y J. D. Salinger, lo que amplió notablemente el horizonte literario de su país.
Su debut poético en los años cincuenta coincidió con una renovación radical del lenguaje literario en Finlandia. Saarikoski rompió con el lirismo tradicional e introdujo un tono coloquial, urbano y existencial. Su poesía combina reflexión política, vida cotidiana, ironía y una búsqueda constante de libertad personal y estética. Durante los años.

Voz del poeta finlandés Pentti Saarikoski
He dejado escapar al pez
de la red en la que estaba prisionero.
Como no parecía estar a gusto
le he dado libertad.
Las olas resuenan en la quilla del bote
como palmadas.
La embarcación se balancea
estoy preocupado
la mente cargada de ideas que debería escribir
de pequeñas ranas y lagartos también
y de todo lo que habría de hacer
ahora que he puesto mis propósitos sobre la mesa
pero no se hacerlo ni puedo
estoy triste: Sol, no nos dejes
encendemos fuegos en las orillas y te invocamos:
Sol no nos dejes.
Los pájaros
ven amanecer antes que nosotros
viven más arriba, en lo alto
y llegará un verano en que el sol brillará sólo
para los pájaros.
Este es el verano que estoy esperando.
Traducción: Aida Prescilla