Sophia de Mello Breyner Andresen
Portugal. (1919-2004). Nació en Oporto el 6 de noviembre de 1919. Fue poeta, traductora y autora de cuentos infantiles. Sophia de Mello Breyner recordaba que, a los tres años, aprendió de memoria un poema que le enseñó una criada de la casa, mientras su abuelo le recitaba versos de Luís de Camões. Comenzó a escribir poesía a los doce años y, en 1944, publicó su primer libro, Poesía, en una edición costeada por su padre.
Autora de una de las voces más luminosas y esenciales de la poesía portuguesa contemporánea, publicó quince libros de poesía entre 1944 y 1997. Su obra completa fue reunida por Editorial Caminho. Entre sus libros destacan: Día de Mar, Coral, Libro Sexto, Geografía, Dual, Islas, Musa, Obra Poética I, II y III, O Búzio de Cós y Mar.
Sophia de Mello Breyner Andresen recibió el Premio Camões en 1999, el Premio Max Jacob en 2001 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2003, convirtiéndose en la primera mujer distinguida con este importante reconocimiento. Su poesía, atravesada por el mar, la luz, la justicia y la belleza, permanece como una de las cimas de la literatura portuguesa del siglo XX.
Lo que permanece lo fundan los poetas

INGRINA
El grito de la cigarra eleva la tarde a su cima y el perfume del orégano invade la felicidad. Perdí la memoria de la muerte, del vacío, de la pérdida, del desastre. La omnipotencia del sol rige mi vida mientras recomienzo en cada cosa. Por eso traje conmigo el lirio de la pequeña playa. Allí se erguía intacta la columna del primer día y vi el mar reflejado en su primer espejo. Ingrina.
Es ese el tiempo al que regreso en el perfume del orégano, en el grito de la cigarra, en la omnipotencia del sol. Mis pasos escuchan el suelo, mientras la alegría del encuentro me desaltera y sacia. Mi reino es mío como un vestido a mi medida. Y sobre la arena, sobre la cal y sobre la piedra escribo:
en esta mañana yo recomienzo el mundo
Traducción: Nidia Hernández
INGRINA
O grito da cigarra ergue a tarde a seu cimo e o perfume do orégão invade a felicidade. Perdi a minha memória da morte da lacuna da perca do desastre. A omnipotência do sol rege a minha vida enquanto me recomeço em cada coisa. Por isso trouxe comigo o lírio da pequena praia. Ali se erguia intacta a coluna do primeiro dia — e vi o mar reflectido no seu primeiro espelho. Ingrina.
E esse o tempo a que regresso no perfume do orégão. no grito da cigarra, na omnipotência do sol. Os meus passos escutam o chão enquanto a alegria do encontro me desaltera e sacia. O meu reino é meu como um vestido que me serve. E sobre a areia sobre a cal e sobre a pedra escrevo:
nesta manhã eu recomeço o mundo.
NOTA:
La poesía de Sophia de Mello, es la misma naturaleza, sus versos, sus pensamientos, son el bosque en si mismo, son el mar, o la luna. no hay nada en ella que no sea una conexión con las plantas, sus frutos, las piedras, la arena, las flores, el planeta.
En 2006 tuve la oportunidad de visitar su casa en Lisboa, frente al mar. Sophia había muerto dos años antes, me recibió su hija, también poeta, Maria Andresen, lo primero que vi al entrar fue, o una pintura; un cuadro inmenso sobre el mar, o el mar mismo, pues era el mismo mar que ella veía y con el que conversaba a diario, tuve como una transportación en ese instante, el mar en la sala de la casa de Sophia de Mello, una presencia absolutamente real.
Hoy con su poema Ingrina, los invito a que entremos todos al mar de Sophia.
Hoy con sus versos los invito a que entremos todos, al mar de Sophia.
Nidia Hernández.
