Rumi, cuyo nombre completo fue Jalāl al-Dīn Muhammad Rūmī (1207–1273), es uno de los grandes poetas místicos de la literatura universal y la figura más importante de la tradición sufí persa.
Nació en Balj, en la región del actual Afganistán, y vivió gran parte de su vida en Konya, ciudad del actual territorio turco. Fue teólogo, maestro espiritual y fundador de la orden sufí de los derviches giróvagos (Mevlevíes).
La experiencia decisiva de su vida fue el encuentro con el místico Shams Tabrizi, cuya amistad y desaparición transformaron profundamente su visión espiritual y poética. A partir de entonces, Rumi escribió una poesía de intensa exaltación amorosa y búsqueda de unión con lo divino.
Sus obras más importantes son el Masnavi —considerado una de las grandes cumbres de la literatura mística islámica— y el Diván de Shams de Tabriz. En ellas desarrolla temas como el amor espiritual, el éxtasis, la música, el alma y la disolución del ego.
En sus versos aparecen imágenes sobre la unidad y el movimiento de la materia que han sido leídas, siglos después, en diálogo con visiones contemporáneas del universo. El físico Abdus Salam, Premio Nobel de Física en 1982, afirmó haberse sentido inspirado por un verso de Rumi: “Todos los átomos danzan como un solo sol”, en relación con su trabajo sobre la unificación de las energías fundamentales.

RUBAYATS
40
Nuestro cuerpo amasado con tierra es la luz de los cielos.
Los ángeles están celosos de nuestra penetración
Tan pronto nuestra pureza pone celosa a los espíritus celestes.
116
Mientras resplandezca el disco del sol del alma,
El sufí danza dando vueltas como un átomo.
218
Cuando mi esencia se ha convertido en el océano del todo ,
La belleza de mis átomos resplandece.
Ardo como una vela en el camino del amor.
¡que todos mis tiempos se pierdan en un instante único!
150
¡Levántate día! Los átomos bailan, las almas
Resplandecientes de alegría bailan.
Te diré al oído adonde los lleva su danza,
Todos los átomos del aire y del desierto están ebrios como nosotros.
Cada átomo feliz o desdichado
Está aturdido por el sol del alma incondicional.
152
El hombre es un libro
En el están escritas todas las cosas
Y sus opacidades no le permiten ver
Lo que sabe.
NADA MÁS QUE ALIENTO
Ni cristiano, ni judío, ni musulmán,ni hindú,
ni budista, ni sufí, ni zen. De ninguna religión
ni sistema cultural. No soy del este
ni del oeste, ni he surgido del mar.
ni de la tierra. Ni natural ni etéreo,
ni compuesto por ninguno de los elementos. No existo,
no soy una entidad de este mundo ni del siguiente.
No desciendo de Adán y Eva ni
de ninguna historia de los orígenes.
Mi lugar no tiene ubicación, un rastro
de lo que no lo tiene. Ni cuerpo ni alma.
Pertenezco al Amado. He visto que los dos mundos
son uno, y a ese Uno he ido y lo conozco.
Primero, último. Exterior, interior. Sólo ese aliento
que respira existencia humana.
Rumi en La maja desnuda, UPV Radio. Conduce: Nidia Hernández
