Jalal Al Dim Rumi

Persia (1207–1273). Poeta místico cuya vida transcurrió entre Balj (actual Afganistán) y Konya. Nació el 30 de septiembre de 1207 y murió el 17 de diciembre de 1273. Fue un célebre poeta musulmán, además de erudito islámico, alfaquí hanafí, teólogo maturidí y místico sufí.

En sus versos aparecen imágenes sobre la unidad y el movimiento de la materia que han sido leídas, siglos después, en diálogo con visiones contemporáneas del universo. El físico Abdus Salam, Premio Nobel de Física en 1982, afirmó haberse sentido inspirado por un verso de Rumi: “Todos los átomos danzan como un solo sol”, en relación con su trabajo sobre la unificación de las energías fundamentales.

Su vida y su escritura quedaron unidas por la búsqueda espiritual y el lenguaje poético como forma de conocimiento.


RUBAYATS



40

Nuestro cuerpo amasado con tierra es la luz de los cielos.

Los ángeles están celosos de nuestra penetración

Tan pronto nuestra pureza pone celosa a los espíritus celestes.


116

Mientras resplandezca el disco del sol del alma,

El sufí danza dando vueltas como un átomo.


218

Cuando mi esencia se ha convertido en el océano del todo ,

La belleza de mis átomos resplandece.

Ardo como una vela en el camino del amor.

¡que todos mis tiempos se pierdan en un instante único!


150

¡Levántate día! Los átomos bailan, las almas

Resplandecientes de alegría bailan.

Te diré al oído adonde los lleva su danza,

Todos los átomos del aire y del desierto están ebrios como nosotros.

Cada átomo feliz o desdichado

Está aturdido por el sol del alma incondicional.



152

El hombre es un libro

En el están escritas todas las cosas

Y sus opacidades no le permiten ver

Lo que sabe.





NADA MÁS QUE ALIENTO


Ni cristiano, ni judío, ni musulmán,ni hindú,
ni budista, ni sufí, ni zen. De ninguna religión

ni sistema cultural. No soy del este
ni del oeste, ni he surgido del mar.

ni de la tierra. Ni natural ni etéreo,
ni compuesto por ninguno de los elementos. No existo,

no soy una entidad de este mundo ni del siguiente.
No desciendo de Adán y Eva ni

de ninguna historia de los orígenes.

Mi lugar no tiene ubicación, un rastro
de lo que no lo tiene. Ni cuerpo ni alma.

Pertenezco al Amado. He visto que los dos mundos
son uno, y a ese Uno he ido y lo conozco.

Primero, último. Exterior, interior. Sólo ese aliento
que respira existencia humana.