Francisco Brines (1932–2021) fue uno de los grandes poetas de la segunda mitad del siglo XX en lengua española y miembro destacado de la llamada “Generación del 50”.
Nació en Oliva, Valencia, España, y estudió Derecho y Filosofía y Letras en Valencia, Madrid y Oxford. Su obra está marcada por una profunda reflexión sobre el tiempo, la memoria, el cuerpo y la fugacidad de la vida, con una voz contenida, meditativa y de gran claridad expresiva.
Su poesía se caracteriza por una intensa conciencia de la mortalidad y una búsqueda de belleza en lo efímero. Brines construyó una lírica de tono elegíaco, donde la experiencia del deseo, la juventud y la pérdida se entrelazan con una mirada serena y reflexiva.
Entre sus libros más importantes destacan Las brasas, Palabras a la oscuridad, El otoño de las rosas y La última costa. Su obra fue reconocida con los principales galardones de la poesía en español, incluyendo el Premio Nacional de las Letras Españolas y el Premio Cervantes (2020).

La vida me rodea, como en aquellos años
ya perdidos, con el mismo esplendor
de un mundo eterno. La rosa cuchillada
de la mar, las derribadas luces
de los huertos, fragor de las palomas
en el aire, la vida en torno a mí,
cuando yo aún soy la vida.
Con el mismo esplendor, y envejecidos ojos,
y un amor fatigado.
¿Cuál será la esperanza? Vivir aún;
y amar, mientras se agota el corazón,
un mundo fiel, aunque perecedero.
Amar el sueño roto de la vida
y, aunque no pudo ser, no maldecir
aquel antiguo engaño de lo eterno.
Y el pecho se consuela, porque sabe
que el mundo pudo ser una bella verdad.