La maja desnuda es un archivo vivo de poesía internacional. La voz, el texto y el rostro del poeta forman parte de una misma memoria cultural. Un espacio donde la poesía no solo se lee: también se escucha y se contempla.

Volodymyr Svidzinsky.

Volodymyr Svidzinsky nació el 8 de octubre de 1885 en Podolia, Ucrania, y murió trágicamente en 1941 durante la Segunda Guerra Mundial. Es considerado uno de los grandes poetas líricos ucranianos del siglo XX, aunque durante muchos años su obra permaneció silenciada y poco difundida debido a la represión soviética.

Su poesía se caracteriza por una extraordinaria delicadeza musical, una profunda vida interior y una contemplación casi mística de la naturaleza, el tiempo y la existencia. Alejado de la retórica política dominante de su época, Svidzinsky desarrolló una voz íntima, serena y filosófica.

Trabajó como traductor, investigador y archivista, y publicó varios libros de poesía, entre ellos Lírica y Poemas. Su escritura muestra influencias del simbolismo y de las tradiciones populares ucranianas, combinadas con una sensibilidad moderna y meditativa.

Durante el período estalinista fue marginado por no ajustarse a las exigencias ideológicas del realismo socialista. En 1941 murió en circunstancias terribles: según numerosos testimonios, fue quemado vivo por fuerzas soviéticas durante una evacuación de prisioneros cerca de Járkov.

Tras décadas de censura y olvido, la obra de Svidzinsky comenzó a ser redescubierta y reconocida como una de las expresiones más puras y profundas de la poesía ucraniana moderna.

La cara del espejo parece muerta en la sombra,

Y la vieja quietud duerme

Como agua vertida en la jarra

Sólo mis manos quedan vivas--

A veces algo estrafalario, inconexas,

A veces el movimiento de mis manos

Me extrae de la introspección

Como el sonido de las ligeras hojas que crujen.

Me levanto y camino hacia la ventana.

En el portal, una desfigurada bomba de agua.

Con moho que penetra sus grietas.

Copos de nieve sobre ella.

Pajaritos posan sobre ella al amanecer.

Descanso mi frente sobre el vidrio

Y los observos un tiempo largo.

No me gusta el llegar de la noche,

Envuelta en su manta gris

Con flores de verde musgoso.

La quietud rezuma hacia el gran estanque.

Pájaros azules: ¿Dónde está la noche?

La cara del espejo semeja en la sombra.

Las cortinas se convierten en piedra.

Y yo, perfilado en un círculo de silencio,

Me quemo mas pálido y tenebroso,

Me quemo como un farolillo

Abandonado en una rama de un viejo jardín.

1933

 

Versión en español de Robert Lima.

 



 

Volodymyr Svidzinsky


 

La cara del espejo aparece muerta en las sombras.

Y la quietud envejecida duerme.

Como agua vertida en un bol.

Sólo mis manos siguen vivas.

A veces algo extraño, de alguna manera inconexo,

A veces el movimiento de mis manos.

Me trae de vuelta de la introspección.

Como un sonido de las hojas ligeras que crujen.

Me levanto, camino hacia la ventana.

Una bomba de agua estropeada se encuentra junto al porche.

El moho impregna sus grietas.

Los copos de nieve descienden sobre él.

Chickadees aterrizan en él a principios de brillante.

Apoyo la frente en el cristal de la ventana.

Y seguir observándolos durante mucho tiempo.

No me gusta el advenimiento de la noche,

Envuelto en una estola monótona

Con flores verdes de musgo.

La quietud rezuma en un gran estanque.

Chickadees azules, ¿dónde estás por la noche?

La cara del espejo aparece como un cadáver en las sombras.

Las cortinas se convierten en piedra.

Y esbozado por un círculo de silencio,

Me quemo más apagado y más sombrío,

Ardo como una linterna china

Dejó atrás en una rama en un viejo jardín.

 

1933


Traducido por Svitlana Budzhak-Jones