La maja desnuda es un archivo vivo de poesía internacional. La voz, el texto y el rostro del poeta forman parte de una misma memoria cultural. Un espacio donde la poesía no solo se lee: también se escucha y se contempla.

Tomas Tranströmer.

Tomas Tranströmer nació en Estocolmo, Suecia, en 1931 y murió en 2015. Es considerado una de las voces más importantes de la poesía contemporánea mundial y uno de los grandes renovadores de la poesía escandinava del siglo XX.

Estudió Psicología e Historia de las Religiones en la Universidad de Estocolmo y trabajó durante muchos años como psicólogo, especialmente con jóvenes y personas privadas de libertad, experiencia humana que dejó profundas huellas en su escritura.

Tomas Tranströmer debutó en 1954 con el libro 17 poemas, obra que llamó inmediatamente la atención por la intensidad de sus imágenes, la precisión del lenguaje y la profundidad contemplativa de su poesía.

Su obra se caracteriza por unir claridad y misterio, naturaleza y conciencia, sueño y realidad. En sus poemas, los paisajes nórdicos, la música, el silencio y la percepción interior se transforman en espacios de revelación poética.

Además de poeta, fue un extraordinario pianista. Después de sufrir un accidente cerebrovascular en 1990, que afectó parcialmente su habla y movilidad, continuó escribiendo y tocando piano con la mano izquierda, convirtiéndose en símbolo de resistencia creadora y serenidad espiritual.

En 2011 recibió el Premio Nobel de Literatura “porque, a través de imágenes condensadas y translúcidas, nos permite acceder a una nueva realidad”.



CINCO ESTROFAS PARA THOREAU




Otro más abandonó el pesado
anillo de la ciudad de voraces piedras. Clara como la sal es
el agua que golpea todas las cabezas de
los verdaderos refugiados.


En lento remolino ha subido el silencio
hasta aquí desde el centro del mundo, a enraizarse y crecer
y con frondosa copa sombrear la escalera del hombre, entibiada
por el sol.


Negligentemente, el pie golpea una seta. La nube de tormenta
se agranda junto al borde. Como cuernos de cobre
las sinuosas raíces del árbol dan el tono, y las hojas
se dispersan temerosas.


La huida salvaje del otoño es su liviano manto,
flameando hasta que, otra vez, llegue la manada de días tranquilos
de helada y ceniza y bañen
las garras en la fuente.


Creído por nadie va el que vio un géiser,
huido de aljibe cegado, como Thoreau, y sabe
desaparecer en lo profundo de su verde interior,
astuto y esperanzado