Sonia Chocrón (Caracas, 1961) es una destacada poeta, narradora y guionista venezolana, reconocida por una obra que explora la identidad, el deseo, la memoria y la experiencia urbana con una voz íntima y contemporánea.
Estudió Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela y se ha desempeñado en diversos ámbitos culturales, incluyendo el cine, el teatro y la televisión, donde ha trabajado como guionista. Su escritura se caracteriza por un lenguaje directo, cargado de sensibilidad y una mirada crítica sobre lo cotidiano.
Entre sus libros de poesía destacan Toledana (1992), Púrpura (1998), Falsas apariencias (2000), La buena hora (2002) y Sábanas negras (2013), obras en las que construye una poética del cuerpo, la feminidad y la ciudad. También ha incursionado en la narrativa con novelas como Las mujeres de Houdini (2012) y La virgen del baño turco (2008).
Ha recibido importantes reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional del Libro en Venezuela, consolidando su lugar como una de las voces más relevantes de la literatura venezolana contemporánea.
Además de su labor como escritora, ha desarrollado una activa presencia en el ámbito cultural latinoamericano, participando en festivales, talleres y proyectos editoriales.

POEMAS DE SONIA CHOCRÓN
En el nombre del padre
Hay algo de ti
en esa roca monolítica y anclada
en medio del mar
La solidez de tu pupila azul
lo inamovible de tu amor sereno
la dureza del mineral soportando
el aire y el sol de los días
Algo de ti que no se abandona a la omisión
que no se hunde en las mareas de la memoria
Y aunque no exista nadie en la dársena
para celebrar las victorias
nadie en las costas de la soledad
de todo revés
te traigo siempre,
padre.
***
Caracas
La orden es partir pronto
con las niñas de los ojos
con las flores atascadas en la garganta
para no gritar
Y guardar las sagradas escrituras
los lugares ya cenizos
los muertos los parques y mascotas
para cuando volvamos
del miedo
***
De “Bruxa”. Editorial Kalathos España. 2019
Enigma
No quiero construir
Debo saber
por eso vivo insomne
y recorro los bosques buscando respuestas
me dejo herir por árboles centenarios
en mi carrera hacia la noche
como si fuera una gata que huye de sus dueños
Penetro la oscuridad para entender
lo oscuro
Y rasgo el mal
para entender al mal
Me he dejado morder los muslos
la silueta, los pómulos
He permitido que me avasallen
tan solo para comprender
lo perverso
He habitado cuevas lóbregas
He dormido con muertos
y criminales y locos
He transitado mentiras y luces
Aun así
no entiendo la liturgia
de mi impericia
Ni por qué el amor no alcanza
O sobra.
De “Toledana”, 1992
I
Qué soy
Dios de mis antepasados
más que la húmeda hermana del barro
vida que Te honra y gloria por venir
Has vuelto Tu rostro
y me has mirado
Tu gracia Tu caudal y Tu santuario
son mis fueros y mi hado
levadura que fermenta.
XI
Deseo con ansias deseo
como quien roza del agua sus vaivenes
rozar sus ojos cautivos huidizos
fuentes de agua consagrada
Deseo con ansias deseo
como quien ciñe de la tierra sus primicias
ceñir su cuerpo espigado en ciernes
árbol de la vida
Deseo con ansias deseo
como quien besa del cielo sus señales
besar sus manos calmas relumbrantes
estrellas de cinco puntas
Deseo con ansias deseo
como quien adora del fuego su impaciencia
adorar su espíritu implacable fervoroso
calor del éxtasis.
De “Púrpura”. Editorial La Liebre Libre. 1998
En rocío
Yo quisiera a veces
que un poema mío
fuera magia sabia
poder repentino
Que su alquimia extraña
que su señorío
hiciera a lo seco
trocarse en rocío