Rabindranath Tagore. India (1861-1941). A los 17 años va a inglaterra a estudiar Literatura inglesa. En 1912, Yeats prologó su libro: Ofertorios, su primera publicación en inglés. Al año siguiente, 1913 gana El Premio Nóbel de Literatura.
Rabindranath Tagore fue un poeta, filósofo y músico indio nacido en 1861, figura fundamental de la literatura universal y de la modernidad en lengua bengalí.
Su obra abarca poesía, canciones, ensayos y narrativa, y está profundamente marcada por una espiritualidad humanista, donde confluyen la tradición india y una visión universal del ser humano. Su libro más célebre, Gitanjali, le valió el Premio Nobel de Literatura en 1913, convirtiéndose en el primer autor no occidental en recibirlo.
Además de su labor literaria, Tagore fue un influyente pensador y educador, crítico del nacionalismo excluyente y defensor de un diálogo entre culturas. Su poesía se distingue por su musicalidad, su sensibilidad hacia la naturaleza y una profunda meditación sobre lo divino y lo humano.

El nacimiento de Buda
El mundo está enloquecido de odio
Y roto por la lucha;
Sus caminos están retorcidos,
De polvo son sus grilletes.
¡Oh Alma Santa, salva a quienes
Renacerán a través de ti!
Entrégales un mensaje inmortal,
Y, lleno de néctar,
Haz que el loto del Amor despliegue sus pétalos.
Sereno, libre,
Inmensamente santo y misericordioso,
Barre toda la miseria de esta tierra.
¡Tú, el Dador heroico!
Ven e inícianos
En el camino de la austera renunciación.
Tú, el gran Bikhu,
Acepta como limosna nuestro orgullo.
Haz que el mundo olvide sus pesares,
Desgarra todas las ilusiones
Y haz luminoso el sol del conocimiento.
Haz que la luz vuelva al mundo
Y dé vista a los ciegos.
Sereno, libre,
Inmensamente santo y misericordioso,
Barre toda la miseria de esta tierra.
El corazón del universo entero
Arde en las llamas del deseo;
Nada puede aplacar su sed...
Consumido en búsquedas terrenales.
Manchas de sangre profanan las tierras;
Extiende sobre nosotros tu mano bendita,
Haz sonar tu caracola,
Interpreta tus suaves melodías,
Y trae el ritmo de la belleza.
Sereno, libre,
Inmensamente santo y misericordioso
Barre toda la miseria de esta tierra.
