Propercio


Roma, c. 50 a. C.–c. 15 a. C.Propercio nació hacia el año 50 a. C., probablemente en Asís (Umbría), en el contexto de la Roma republicana tardía. Perteneció a una familia acomodada que perdió parte de sus bienes durante las confiscaciones posteriores a las guerras civiles romanas.

Se trasladó a Roma para su formación, donde entró en contacto con círculos literarios vinculados al poder imperial, incluyendo el entorno de Mecenas.

Su obra se compone de cuatro libros de elegías, publicados a lo largo de su vida. El primero, conocido como Monobiblos, apareció alrededor del año 28 a. C.

Sus poemas están escritos en elegía latina y se centran en gran medida en la figura de Cynthia, nombre literario de una mujer a la que dirige gran parte de sus composiciones.

Fue contemporáneo de poetas como Virgilio y Ovidio.

Su obra fue transmitida a través de manuscritos medievales y ha sido objeto de edición y estudio en la tradición clásica occidental.

La paz es un dios amoroso

Los enamorados adoramos la paz, crueles batallas sólo tengo con mi amada

Mi corazón ni bebe de ricas gemas, ni es prisionero del oro.

Y aunque sea pobre

no me sirvo Corinto, del bronce de tu ruina.

Oh tierra infeliz, modelada por Prometeo,

quien descuidó la obra del corazón;

al diseñar el cuerpo, no previó con su arte el espíritu:

el recto camino del alma

debió ser lo primero.

Ahora el viento nos lanza a la inmensidad del mar

y al enemigo buscamos

y anudamos a las armas otras armas.

No transportarás riqueza alguna a las ondas de Aqueronte,

desnudo serás llevado a la barca infernal.

El vencedor se mezclará a la par con sus vencidas sombras.

La mejor muerte es la que llega, de manos del destino.

Me deleita haber frecuentado en mi primera juventud

el monte de las musas y encadenar mi mente con abundante Baco,

y tener siempre la cabeza ceñida con la rosa primaveral.

Cuando la pesada edad ponga obstáculos a Venus

y la blanca senectud cubra mi cabellera,

me dedicaré entonces a aprender las leyes de la naturaleza:

que Dios gobierna con su sabiduría esta casa del mundo.

Por donde viene la luna

por donde se pone y como llega plena cada mes

tras recoger sus cuernos.

Porqué los vientos dominan sobre el mar.

Que trata de apresar el Euro con su soplo

y de donde llega a las nubes perpetuamente el agua.

Porqué bebe el arco iris las aguas de la lluvia

porqué se reúne en fuego espeso el coro de las pléyades

o porque el abismo del mar no rebasa sus límites.

Yo quiero para mi vida este final.

Ustedes para quien son más gratas las armas,

devuelvan a la patria

los estandartes de Craso.