La maja desnuda es un archivo vivo de poesía internacional. La voz, el texto y el rostro del poeta forman parte de una misma memoria cultural. Un espacio donde la poesía no solo se lee: también se escucha y se contempla.

Pamela Rahn

Pamela Rahn Sánchez nació en Caracas en 1994. Es poeta, realizadora cinematográfica y artista visual, perteneciente a una nueva generación de voces de la poesía venezolana contemporánea.

Estudió cine en la Escuela Nacional de Cine de Caracas, formación que ha influido en la construcción visual y atmosférica de sus poemas. Además de escribir poesía, ha trabajado con collage y autorretratos, integrando imagen y palabra dentro de una misma búsqueda artística.

Entre sus libros publicados destacan El peligro de encender la luz (2016), Flores muertas en jarrones sin agua (2017), Breves poemas para entender la ausencia (2019), La luz entre las cosas y El radio de pilas y otros poemas (2020).

En 2019 obtuvo el Premio Gloria Fuertes de Poesía Joven de España por Breves poemas para entender la ausencia, reconocimiento que la dio a conocer internacionalmente. También fue finalista del Premio Rafael Cadenas de poesía joven.

Ella misma ha dicho: “Mi poética se basa en la observación casi delirante del fracaso y toda su ridiculez y su belleza”.

Pamela Rahn ha participado en encuentros y residencias internacionales, entre ellas el prestigioso International Writing Program de la University of Iowa en 2022.

Pamela Rahn



Visita al supermercado

Un señor calvo rueda su carrito por el pasillo 16
apretando sus manos hinchadas
como grandes trozos de carne roja.

Una chica camina por el área de licores
abstraída en sí misma
frotando sus palmas resecas.

Los dedos de una mujer gorda y triste se repiten
sobre la misma
naranja.

Los transeuntes caminan

observándolo todo.

El mismo programa de tv, sin volumen.

El mismo señor chino, revisando los productos chinos
perdido en su exilio interminable.

El mismo anciano de barba blanca, recostando su espalda
sobre la sección de atunes.

Repitiendo la historia de un ejercito, a un hombre

que lo oye
–porque no tiene nada mejor que hacer–.

Una masa de personas
se mueven

en dirección a la caja.

Sus ojos son ahora, el mismo digito

hundido en plástico fino.

Encima de cartones blancos, pequeñas ratas escondidas
mueven sus narices.

Una voz mecánica
irrumpe el silencio:

Se necesita personal de limpieza en pasillo 16






Algo duele adentro pero ya no se que es

En estos días

escondo los cartones de leche

en la lengua de un gato

Corto la comida para el perro

en perfectos trozos

que se deshacen fácilmente

en mi mandíbula

Me mojo el cabello en las noches

para ver crecer la palabra de dios en la

oscuridad y el frío

Mi voz se confunde

con las manillas que chirrean

y las puertas que abren

y cierran con el viento

Muerdo el cereal duro que recojo del suelo

Doblo mis manos arrugadas

por la misma pared

Advirtiendo la podredumbre de las cosas

con tan solo tocarlas

Y hace mucho que empecé a conformarte con poco

Me oculto tras el ruido del tv

El pasto crece verde

y los niños cantan

como pájaros maduros

todos los días a las 18

Abundo en el lugar de lo diminuto

sentado en la esquina de siempre

con mi vieja

que ya casi no ve

La alegría de los jueves

se da cuando mis hijos me visitan

se han convertido

en hombres que recogen sus billetes

y los envuelven en lagrimas

Me cuesta recordar sus nombres

a todos los llamo Cielo

a pesar de que ya casi

no veo hacia arriba

ni salgo de casa.





El Estratagema





Los dientes

se caen

se paralizan

La muela inconsolable

Se recoge en su mordisco infinito

Duros

Blancos

algo amarillentos

chirrean

Y los espacios vacíos de sus cavidades

hacen eco de ausencia en la boca

La mandíbula para al tiempo y lo vuelve a correr

Las encías son ahora rosadas y blandas

Sustituyo sus cavidades

Desgranando

oro

arena

plomo

formol

lo mezclo todo

lo aplico como un menjurje a mi boca

Y todo se vuelve plano

convincente

blanco



Los dientes se caen

vuelan como ángeles deficientes

precipitados

bajo el ruido de la ciudad

Son seres alados

nostálgicos

impredecibles



Encuentran en mi boca su hogar

La dentadura se vuelve lustrosa

tapa el mugre amarillento

y las cavidades vacías

La dentadura ahora es brillante

lucida

repleta de golondrinas

Y el enemigo a un paso sigue sonriendo.