Miguel Angel Buonarroti

Italia, 1475–1564

Miguel Ángel Buonarroti nació el 6 de marzo de 1475 en Caprese, en la República de Florencia. Es conocido principalmente como escultor, pintor y arquitecto del Renacimiento, pero desarrolló también una extensa producción poética a lo largo de su vida.

Recibió formación artística en Florencia y trabajó bajo el mecenazgo de familias como los Medici. Su actividad principal se desarrolló en ciudades como Florencia y Roma, donde realizó obras como la Capilla Sixtina y la basílica de San Pedro.

Paralelamente escribió más de trescientos poemas, entre sonetos y madrigales, compuestos en italiano. Estos textos circularon en manuscrito durante su vida y fueron publicados de manera póstuma.

Su poesía incluye composiciones dirigidas a figuras como Vittoria Colonna, con quien mantuvo una relación intelectual.

Los temas de sus poemas abarcan el amor, la espiritualidad, la reflexión sobre el arte y la experiencia personal.

Su obra poética fue recopilada y editada tras su muerte el 18 de febrero de 1564 en Roma, y forma parte de su legado dentro de la cultura del Renacimiento italiano.



Mis ojos, que codician cosas bellas
como mi alma anhela su salud,
no ostentan más virtud
que al cielo aspire, que mirar aquellas.
De las altas estrellas
desciende un esplendor
que incita a ir tras ellas
y aquí se llama amor.
No encuentra el corazón nada mejor
que lo enamore, y arda y aconseje
que dos ojos que a dos astros semejen.



1. Soneto (amor y transformación)
No tiene el mejor artista un concepto
que un solo mármol en sí no circunscriba
con su exceso; y solo a él llega la mano
que obedece al intelecto.

El mal que huyo y el bien que prometí
en ti, mujer divina, están escondidos;
pero mi arte no alcanza a descubrirlos,
si no es con muerte, que me hace vivir.

2. Soneto (amor y contradicción)
Si mi áspero destino y dura suerte
me llevan a llorar lo que deseo,
y si en el mismo fuego en que me veo
mi vida se consume y se convierte,

¿cómo puede el amor, que así me hiere,
darme a la vez placer y sufrimiento,
si en un mismo instante siento
lo que me mata y lo que me requiere?

3. Madrigal
Amor no siempre es dulce, ni sereno,
ni es siempre luz lo que en sus ojos arde;
también es sombra, noche que se expande,
y un fuego que consume sin consuelo.



A Vittoria Colonna

Non ha l'ottimo artista alcun concetto
c'un marmo solo in sé non circoscriva
col suo soverchio; e solo a quello arriva
la man che ubbidisce all'intelletto.

Il mal ch'io fuggo, e 'l ben ch'io mi prometto,
in te, Donna leggiadra, altera e diva,
tal si nasconde; e perch'io più non viva,
contraria ho l'arte al disiato effetto.

Amor dunque non ha, né tua beltate,
o durezza, o fortuna, o gran disdegno,
del mio mal colpa, o mio destino o sorte,

se dentro del tuo cor morte e pietate
porti in un tempo, e che 'l mio basso ingegno

non sappia, ardendo, trarne altro che morte.