Julia Kasdorf. EEUU. (1962). Poeta, ensayista y profesora universitaria estadounidense, reconocida por una obra profundamente ligada a la memoria familiar, la vida rural, la herencia menonita y el paisaje de Pennsylvania.
Nació y creció en una comunidad menonita del estado de Pennsylvania, experiencia cultural y espiritual que ha marcado gran parte de su escritura. Su poesía explora la identidad, la tradición religiosa, la vida de las mujeres y las transformaciones del mundo rural norteamericano.
Es autora de importantes libros de poesía como Sleeping Preacher, Eve’s Striptease y Poetry in America, así como de ensayos y antologías dedicadas a la literatura y cultura de Pennsylvania.
Además de poeta, Julia Kasdorf ha desarrollado una destacada carrera académica y ha enseñado escritura creativa y literatura en Penn State University. También ha trabajado en proyectos de recuperación de voces regionales y tradiciones culturales estadounidenses.
Lo que aprendí de mi madre
Aprendí de mi madre cómo amar
a los vivos, tener suficientes jarrones a la mano
por si hay que salir corriendo al hospital
con peonías recién cortadas, hormigas negras
atascadas aún en los capullos. Aprendí a guardar frascos
suficientemente grandes para la ensalada de frutas
de toda una casa en luto, cortar peras y duraznos de latas
en cubos, rajar fácilmente la piel granate de las uvas
y sacar las semillas sexuales con la punta del cuchillo.
Aprendí a asistir a funerales incluso cuando no conocía
al difunto, apretar las manos húmedas
de los vivos, mirar en sus ojos y ofrecer
compasión, como si entendiese la pérdida en aquel entonces.
Aprendí que lo que sea que digamos no significa nada,
lo que cualquiera recordaría es que vinimos.
Aprendí a creer que tenía el poder de sosegar
dolores terribles palpablemente como un ángel.
Como un doctor, aprendí a crear
mi propia utilidad del sufrimiento de otro, y una vez
que sabes hacer esto, ya no te puedes negar.
En cada casa que entras tienes que ofrecer
alivio: una torta de chocolate que horneas tú misma,
la bendición de tu voz, tu tocar casto.
Traducción de Jorge Vassel
What I Learned From My Mother
I learned from my mother how to love
the living, to have plenty of vases on hand
in case you have to rush to the hospital
with peonies cut from the lawn, black ants
still stuck to the buds. I learned to save jars
large enough to hold fruit salad for a whole
grieving household, to cube home-canned pears
and peaches, to slice through maroon grape skins
and flick out the sexual seeds with a knife point.
I learned to attend viewings even if I didn’t know
the deceased, to press the moist hands
of the living, to look in their eyes and offer
sympathy, as though I understood loss even then.
I learned that whatever we say means nothing,
what anyone will remember is that we came.
I learned to believe I had the power to ease
awful pains materially like an angel.
Like a doctor, I learned to create
from another’s suffering my own usefulness, and once
you know how to do this, you can never refuse.
To every house you enter, you must offer
healing: a chocolate cake you baked yourself,
the blessing of your voice, your chaste touch.