Jane Hirshfield.

Jane Hirshfield nació en 1953 en New York City. Es poeta, ensayista y traductora estadounidense, reconocida por una obra influida por la filosofía zen, la contemplación y la naturaleza.

Estudió en Universidad de Princeton, donde se graduó en literatura. Después de sus estudios pasó varios años dedicada a la práctica del budismo zen en un monasterio de California, experiencia que marcó profundamente su escritura.

Ha publicado numerosos libros de poesía, entre ellos Of Gravity & Angels, The October Palace, Given Sugar, Given Salt y Ledger. También es autora de ensayos sobre poesía y espiritualidad, además de traductora de poesía clásica japonesa.

Sus poemas han aparecido en revistas como The New Yorker, Poetry y The Atlantic. Ha recibido importantes reconocimientos literarios en los Estados Unidos y ha participado en festivales internacionales de poesía y conferencias universitarias.

En la Feria del Libro de Miami 2020 presentó su libro «Ledger» del cual ofrecemos el poema que leyó para La maja desnuda. También para «Poesía y Medio Ambiente» su poema escrito en 2017; En el Quinto Día 



EN EL QUINTO DÍA


En el quinto día
los científicos que estudiaron los ríos
tenían prohibido hablar
o estudiar los ríos.

A los científicos que estudiaron el aire.
se les dijo que no hablaran del aire,
y los que trabajaban para los granjeros
y los que trabajaban para las abejas
fueron silenciados.

Alguien, desde lo profundo de los páramos,
comenzó a publicar hechos.

A los hechos se les dijo que no hablaran
y se los llevaron.
Los hechos, sorprendidos de ser usurpados,
guardaron silencio.

Ahora eran solo los ríos
los que hablaban de los ríos,
y sólo el viento el que hablaba de sus abejas,

mientras los incesantes capullos reales de los árboles frutales
continuaban moviéndose hacia su fruto.

El silencio habló en voz alta del silencio,
y los ríos seguían hablando
de los ríos, de los cantos rodados, y del aire.

Atados a la gravedad, sin orejas y sin lengua,
los ríos no examinados siguieron hablando.

Conductores de autobuses, almacenistas,
escritores de códigos, maquinistas, contadores,
técnicos de laboratorio, violonchelistas siguieron hablando.

Ellos hablaron, el quinto día,
del silencio

—2017


Traducción: Nidia Hernández






On the fifth day
the scientists who studied the rivers
were forbidden to speak
or to study the rivers.

The scientists who studied the air
were told not to speak of the air,
and the ones who worked for the farmers
were silenced,
and the ones who worked for the bees.

Someone, from deep in the Badlands,
began posting facts.

The facts were told not to speak
and were taken away.
The facts, surprised to be taken, were silent.

Now it was only the rivers
that spoke of the rivers,
and only the wind that spoke of its bees,

while the unpausing factual buds of the fruit trees
continued to move toward their fruit.

The silence spoke loudly of silence,
and the rivers kept speaking
of rivers, of boulders and air.

Bound to gravity, earless and tongueless,
the untested rivers kept speaking.

Bus drivers, shelf stockers,
code writers, machinists, accountants,
lab techs, cellists kept speaking.

They spoke, the fifth day,
of silence.