Erik Lindegren

Erik Lindegren fue una figura clave del modernismo sueco y uno de los poetas más influyentes de la lírica nórdica del siglo XX.

Nació en Luleå, Suecia, en 1910. Su obra se sitúa en un momento de renovación profunda de la poesía europea, marcado por las vanguardias y por la crisis espiritual tras las guerras mundiales.

Su libro más célebre, “Mannen utan väg” (“El hombre sin camino”), publicado en 1942, es considerado una obra fundamental del modernismo escandinavo. En él, Lindegren desarrolla una poesía de gran densidad simbólica, construida a partir de imágenes fragmentadas y asociaciones inesperadas, en la que se percibe la influencia del surrealismo.

Su escritura se caracteriza por una tensión entre el caos y la búsqueda de sentido: sus poemas exploran la alienación, la angustia existencial y la dificultad de comunicación en el mundo moderno. El lenguaje aparece quebrado, pero cargado de intensidad y resonancia.

Además de poeta, fue crítico, traductor y miembro de la Academia Sueca, contribuyendo activamente a la vida literaria de su país. Murió en 1968 en Estocolmo.



PAUL ELUARD IN MEMORIAM


¿Puede el cántaro ser más bello que el agua?
¿Puede la muerte de un poeta alumbrar el mundo?

El día era de nácar, fue el día más hermoso
de aquel invierno. Un caballo de luz onduló el cielo.
Llegó una carta del vacío
y la campana de la nieve estalló con nítido sonido.

¡Escucha el susurro de las palabras rubias entre los labios del poema!
Escucha sus latidos, la fuerza elemental de la fuente.
Un farol de paja se mueve por nuestro jardín encantado:
es alguien que estudia minuciosamente la heráldica de los frutos.

¡Agua celeste, estación de metro, suburbio oprimido como un pecho!
Alguien ha muerto en París, la ciudad de sus múltiples nacimientos,
bajo el sol de la esperanza, bajo un amor desintegrado.
Un perro enfermo merodea por el umbral de la puerta.

Te veo anciano de ideas luminosas, nervioso
y transparente, te veo deshacerte en polvo,
te veo desvanecerte como tenue humo o nieve,
una nube de nieve negra en noches blancas.



Traducción: Francisco J. Úriz.