Denise Levertov

Denise Levertov (1923–1997) fue una poeta británico-estadounidense nacida en Ilford, Inglaterra. Era hija de un sacerdote anglicano de origen ruso-judío y de una madre galesa.

Durante la Segunda Guerra Mundial trabajó como enfermera en Londres. En 1947 se trasladó a Estados Unidos tras casarse con el escritor Mitchell Goodman, donde desarrolló la mayor parte de su carrera literaria.

Publicó numerosos libros de poesía a lo largo de cinco décadas, y su obra fue evolucionando desde una lírica más personal hacia una poesía comprometida políticamente, especialmente en relación con la guerra de Vietnam y los derechos civiles.

Estuvo vinculada al movimiento del Black Mountain College y a poetas como Robert Creeley y Charles Olson.

Ejerció la docencia en diversas universidades estadounidenses, entre ellas Stanford University y Tufts University.

En sus últimos años, su poesía reflejó una profunda exploración espiritual, influida por su conversión al catolicismo.



¿Cómo eran ellos?


1) ¿Usaba la gente de Vietnam

faroles de piedra?

2) ¿Celebraban ceremonias

de reverencia al abrirse los pimpollos?

3) ¿Tendían a reír apaciblemente?

4) ¿Usaban hueso y marfil,

jade y plata como adornos?

5) ¿Tenían un poema épico?

6) ¿Hacían distinción entre el discurso y el canto?



1) Señor sus leves corazones se tornaron piedra.

No se recuerda si en los jardines

los faroles de piedra iluminaban placenteros caminos.

2) Quizás se reunieron alguna vez

para deleitarse con el abrir de las flores,

pero después que mataron a los niños

no hubo más pimpollos.

3) Señor, la risa es amarga para la boca quemada.

4) Un sueño hace tiempo, quizás. Los adornos son para la alegría.

Todos los huesos fueron calcinados

5) No hay memoria. Recuerde,

la mayoría eran campesinos, sus vidas

eran de arroz y bambú.

Cuando nubes pacíficas se reflejaban en los arrozales

y los búfalos caminaban seguros a lo largo de las terrazas,

quizás los padres contaban a sus hijos viejas historias.

Cuando las bombas destruyeron aquellos espejos

sólo hubo tiempo para gritar.

6) Aún hay eco

de sus palabras que eran como una canción.

Decían que su cantar se asemejaba

al vuelo de mariposas nocturnas en la luz de la luna.

¿Quién puede decirlo? Hay silencio ahora.



Traducción: Diana Bellesi