César Vallejo

Perú, 1892–1938

César Vallejo nació el 16 de marzo de 1892 en Santiago de Chuco, Perú. Realizó estudios en la Universidad Nacional de Trujillo y posteriormente en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Publicó su primer libro, Los heraldos negros, en 1919. En 1922 apareció Trilce, obra clave de su producción.

En 1923 viajó a Europa y se estableció en París, donde residió durante gran parte de su vida. Desde allí realizó viajes a la Unión Soviética y a España.

Además de su obra poética, escribió narrativa, ensayo y periodismo. Entre sus textos destacan la novela El tungsteno (1931) y los relatos de Escalas.

Durante la Guerra Civil Española apoyó activamente a la causa republicana. Sus poemas de este periodo fueron reunidos en España, aparta de mí este cáliz (1939), publicado póstumamente junto con Poemas humanos.

Falleció el 15 de abril de 1938 en París. Su obra fue editada y difundida ampliamente de manera póstuma.


Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...

Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa...

Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona...

Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...

Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo...

Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...

Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...

le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué mas da! Emocionado... Emocionado...