Leonard Cohen nació en 1934 en Montreal, Canadá. Antes de convertirse en una figura internacional de la música, inició su trayectoria como poeta y novelista, publicando libros como Let Us Compare Mythologies (1956) y The Spice-Box of Earth (1961).
En la década de 1960 se trasladó a Estados Unidos y comenzó su carrera como cantautor, llevando su escritura poética a la música. Sus canciones —como Suzanne, Hallelujah o Famous Blue Raincoat— se caracterizan por un lenguaje simbólico, espiritual y profundamente introspectivo.
A lo largo de su vida alternó entre la poesía, la narrativa y la música, y también pasó un periodo en un monasterio zen en California, lo que influyó en su visión espiritual.
Murió en 2016, dejando una obra que une palabra y música en una de las expresiones más reconocibles y profundas de la sensibilidad contemporánea.

Leonard Cohen recita su poema Democracia.
La Democracia
Ya viene por un hueco en el aire
desde aquellas noches en la plaza Tiananmen.
Ya viene y se siente
como si no fuera real del todo,
o si lo es, como si no estuviera allí del todo.
Desde las guerras contra el desorden,
desde las sirenas, noche y día,
desde las hogueras de los vagabundos,
desde las cenizas de los maricones:
la democracia ya viene a los Estados Unidos.
Ya viene por una grieta en el muro
en una visionaria inundación de alcohol;
desde la asombrosa explicación
del Sermón de la Montaña
que no pretendo ni siquiera entender.
Ya viene desde el silencio
en el muelle de la bahía;
desde el valiente, el audaz, el abollado
corazón de Chevrolet:
la democracia ya viene a los Estados Unidos.
Ya viene desde la tristeza en la calle,
de los lugares santos donde las razas se congregan;
desde el asesino quejumbroso
que va de cocina en cocina
determinando quién ha de servir y quién ha de comer.
Desde los pozos de la decepción
donde las mujeres se arrodillan para orar
por la gracia de Dios en este desierto
y en el lejano también:
la democracia ya viene a los Estados Unidos.
Navega, navega,
¡oh, poderoso barco del Estado!
Hacia las orillas de la necesidad,
frente a los arrecifes de la codicia,
a través de la borrasca del odio.
Navega, navega, navega.
Ya viene, primero a los Estados Unidos,
cuna del mejor y del peor.
Ya está aquí, donde tienen el alcance
y la maquinaria para el cambio.
Ya está aquí, donde tienen la sed espiritual.
Ya está aquí, donde la familia está destruida
y está aquí donde el solitario dice
que el corazón tiene que abrirse
de una manera fundamental:
La democracia ya viene a los Estados Unidos.
Ya viene desde las mujeres y los hombres.
¡Oh, nena, otra vez haremos el amor!
¡Llegaremos tan profundo
que el río ha de llorar
y las montañas gritarán Amén!
Ya viene como un maremoto
bajo el dominio lunar,
imperial, misteriosa,
amorosamente dispuesta:
La democracia ya viene a los Estados Unidos.
Soy sentimental, si entiendes lo que digo,
me encanta el campo pero no soporto el paisaje.
Y no soy de izquierda ni de derecha,
sólo me quedo en casa esta noche
perdiéndome en esa pantallita de desesperanza.
Estoy emperrado como esas bolsas de basura
en que el Tiempo no puede deteriorarse,
soy basura pero todavía mantengo erguido
este salvaje ramo de flores:
La democracia ya viene a los Estados Unidos.
Versiones de Raúl Carrillo Arciniega