Hermann Hesse

Hermann Hesse nació en 1877 en Calw, Alemania, y murió en 1962 en Montagnola, Suiza. Fue escritor, poeta y ensayista.

Creció en un entorno familiar vinculado a la religión y a la educación. Estudió en seminarios y escuelas teológicas, aunque abandonó ese camino para dedicarse a la escritura. Desde joven trabajó en librerías y editoriales, lo que lo mantuvo cerca del mundo de los libros.

A comienzos del siglo XX inició su trayectoria literaria con novelas y poemas. Durante la Primera Guerra Mundial se trasladó a Suiza, donde pasó gran parte de su vida y obtuvo la nacionalidad suiza.

Publicó obras como Demian, Siddhartha, El lobo estepario y El juego de los abalorios. En 1946 recibió el Premio Nobel de Literatura.

Su vida estuvo marcada por la escritura, los viajes, las crisis personales y una relación constante con la reflexión espiritual y cultural de su tiempo. Fue postulado al Premio Nobel de Literatura por Thomas Mann.


Grados


Así como toda flor se marchita y toda juventud cede a la vejez,

así florece cada grado de la vida, florece toda virtud y sabiduría a su tiempo,

Y no debe permanecer eterna.

Es preciso que a cada llamado de la vida,

el corazón esté dispuesto para la partida y un nuevo comienzo,

para entregarse con valor y sin duelo a otros nuevos lazos.

Y en cada comienzo vive un hechizo que nos protege y ayuda a vivir.


Debemos ir alegres espacio tras espacio,

y no colgar de ninguno como de una patria.

El espíritu del mundo no quiere encadenarnos,

quiere ensancharnos grado tras grado.

Apenas nos adaptamos a un círculo familiar

y vivimos íntimamente dentro de él,

nos amenaza su parálisis.

Sólo quien está preparado para la partida y el viaje,

puede liberarse del espíritu que paraliza.

Quizá la hora de la muerte

aún quiera enviarnos a nuevos espacios desconocidos.

El llamado que la vida nos hace nunca termina.

¡Adelante, pues, corazón, despídete y sana!



Traducción: Víctor Carreño.