Lêdo Ivo

Brasil, 1924–2012

Lêdo Ivo nació el 18 de febrero de 1924 en Maceió, estado de Alagoas, Brasil. Se trasladó a Río de Janeiro para cursar estudios de Derecho en la Universidade do Brasil, aunque pronto orientó su actividad hacia la literatura y el periodismo.

Su primer libro de poesía, As imaginações (1944), marcó el inicio de una extensa producción literaria. entre ellos Ode e elegia (1945), Acontecimento do soneto (1948), Finisterra (1972) y Plenilúnio (2004).

Además de poeta, fue novelista, ensayista, cronista y traductor. Colaboró con diversos periódicos y revistas, y desempeñó una actividad constante como articulista.

Fue miembro de la Academia Brasileña de Letras, ocupando la silla número 10 desde 1986.

Su obra fue traducida a varios idiomas y recibió numerosos reconocimientos en Brasil y en el ámbito internacional. Falleció el 23 de diciembre de 2012 en Sevilla, España.

Mi Patria


Mi patria no es la lengua portuguesa.

La patria no es ninguna lengua.

Mi patria es la tierra blanda y pegostosa donde nací

y el viento que sopla en Maceió.

Son los cangrejos que corren en el barro de los manglares

y el océano cuyas olas continúan mojando mis pies cuando sueño.

Mi patria son los murciélagos colgados del techo carcomido de las iglesias,

los locos que bailan al atardecer en el hospicio junto al mar,

y el cielo curvado por las constelaciones.

Mi patria es el silbato de los navíos

y el farol en lo alto de la colina.

Mi patria es la mano del mendigo en la mañana radiante.

Son los astilleros podridos y los cementerios marinos

donde mis ancestros tuberculosos y con paludismo

no cesan de toser y temblar en las noches frías,

y el olor a azúcar en los almacenes de los puertos

y los peces que se debaten el las redes de los pescadores

y la lluvia que cae.

La lengua de la que me sirvo nunca es y nunca fue mi patria.

Ninguna lengua engañosa es la patria.

Ella sirve apenas para que yo celebre mi gran y pobre patria muda,

mi patria desdentada, sin gramática sin diccionario,

mi patria sin lengua y sin palabras.




Traducción: Nidia Hernández





MINHA PÁTRIA


Minha pátria não é a língua portuguesa.
Nenhuma língua é a pátria.
Minha pátria é a terra mole e peganhenta onde nasci
e o vento que sopra em Maceió.
São os caranguejos que correm na lama dos mangues
e o oceano cujas ondas continuam molhando os meus pés quando
[sonho.
Minha pátria são os morcegos suspensos no forro das igrejas
[carcomidas,
os loucos que dançam ao entardecer no hospício junto ao mar,
e o céu encurvado pelas constelações.
Minha pátria são os apitos dos navios
e o farol no alto da colina.
Minha pátria é a mão do mendigo na manhã radiosa.
São os estaleiros apodrecidos
e os cemitérios marinhos onde os meus ancestrais tuberculosos
[e impaludados não param de
[tossir e tremer nas noites frias
e o cheiro de açúcar nos armazéns portuários
e as tainhas que se debatem nas redes dos pescadores
e as résteas de cebola enrodilhadas na treva
e a chuva que cai sobre os currais de peixe.
A língua de que me utilizo não é e nunca foi a minha pátria.
Nenhuma língua enganosa é a pátria.
Ela serve apenas para que eu celebre a minha grande e pobre pátria
[muda,
minha pátria disentérica e desdentada, sem gramática e sem dicionário,
minha pátria sem língua e sem palavras.