Lord Byron, cuyo nombre completo fue George Gordon Byron (Londres, 1788 – Mesolongi, 1824), es una de las figuras más emblemáticas del Romanticismo inglés, tanto por su obra como por la intensidad de su vida.
Autor de Don Juan, obra que Percy Bysshe Shelley consideró “el mejor libro de su tiempo”, Byron alcanzó en vida una fama extraordinaria. Fue una celebridad en toda Europa: admirado, leído y rodeado de una aureola casi legendaria. Su personalidad, marcada por una mezcla de carisma, rebeldía y provocación, contribuyó a forjar el mito del poeta moderno.
A pesar de una malformación en uno de sus pies, fue un destacado nadador y boxeador. Pertenecía a una antigua familia aristocrática vinculada al linaje de María I de Escocia, lo que reforzaba su imagen de figura noble y trágica.
Su vida estuvo rodeada de escándalo y controversia. La crítica, como la de Harold Bloom, ha subrayado el magnetismo de su personalidad, capaz de fascinar y desconcertar por igual, alimentando su fama de “chico malo” del Romanticismo.
Murió a los 36 años en Mesolongi, Grecia, mientras participaba en la lucha por la independencia griega contra el Imperio otomano, consolidando así su imagen de poeta heroico, comprometido no solo con la palabra, sino también con la acción.

Lord Byrond
There is a pleasure in the pathless woods,
There is a rapture on the lonely shore,
There is society where none intrudes,
By the deep Sea, and music in its roar:
I love not Man the less, but Nature more
***
Hay placer en los bosques sin senderos,
Hay éxtasis en la orilla solitaria, Hay compañía donde nadie se entromete,
Junto al mar profundo y música en su rugido:
No amo menos al hombre,
Sino más a la naturaleza.
Traducción: Nidia Hernández