Johann Wolfgang von Goethe fue una de las figuras centrales de la literatura alemana y del clasicismo de Weimar, y uno de los grandes poetas de la tradición occidental.
Nació en Frankfurt en 1749 y desarrolló desde muy joven un interés profundo por la literatura, las ciencias y las artes. Su obra poética se caracteriza por una extraordinaria amplitud de registros: va desde la intensidad emocional del Sturm und Drang hasta la armonía reflexiva del clasicismo.
Como poeta, Goethe renovó la lírica alemana al incorporar una voz más personal, musical y filosófica. Su obra más célebre en poesía es el ciclo “West-östlicher Divan”, inspirado en la poesía persa, donde explora el diálogo entre culturas, el amor y la espiritualidad. También destacan sus poemas líricos dispersos, que combinan observación de la naturaleza, reflexión existencial y una sensibilidad muy moderna.
Su poesía está profundamente ligada a su visión del mundo: Goethe entendía la creación artística como un proceso de transformación constante, donde la experiencia vital, el conocimiento científico y la imaginación se entrelazan.
Murió en 1832 en Weimar, dejando una obra poética que sigue siendo fundamental para entender la evolución de la poesía europea.

EROS AMOR
La llama no falta.
Cae del cielo
donde estaba
desde el lugar remoto
con las plumas para nosotros
Amor en un día primaveral
Parece huir, pero vuelve en vuelo:
placer y dolor
dulzura y apuro
Almas se esfuman en lo general
las más nobles se concentran en lo uno.