Gabriel Kizer

Gabriela Kizer es poeta y biógrafa venezolana. Nació en Caracas en 1964.

Es licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. También es Magíster en Literatura Latinoamericana Contemporánea por la Universidad Simón Bolívar.

Se desempeña como profesora en la Escuela de Artes. Asimismo, enseña en la Maestría en Literatura Comparada de la Universidad Central de Venezuela.

Ha publicado varios libros de poesía. Entre ellos: Amagos (2000), Guayabo (2002), Tribu (2011) y Pavesa (2019).

Tribu obtuvo el Premio Internacional de Poesía «José Barroeta». Este reconocimiento se otorgó en el marco de la Bienal «Mariano Picón-Salas».

También publicó En falso en España, con Visor Libros y el Fondo de la Cultura Urbana de Caracas.

Entre sus reconocimientos destacan el Premio de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores (1999) y el Premio Internacional de Poesía «José Barroeta» (2007).

En abril de 2022 presentó En falso, su libro más reciente. La escritora Luisa Castro señaló que el poemario está dividido en cinco secciones y escrito a lo largo de doce años.

Según Castro, En falso sorprende por la riqueza de su variedad expresiva y por el uso del lenguaje.

Actualmente, Gabriela Kizer vive en Caracas.


ANIMAL PLANET


El pelícano flota, herido, sobre las aguas del mar Caribe.

No lo imagina un joven a bordo de un paquebote.
No es el albatros de Baudelaire.

Minutos antes, el cardumen avanzaba hacia el faro.
Pelícano y pescador observaban atentos.
De pronto, un pez enfiló hacia la carnada.
El pelícano se lanzó en picada sobre el pez.


Ambas acciones se conjugaron por obra del azar
y no de ninguna figura retórica.


Cuando llegamos al muelle
ya el pez agonizaba en la bolsa
bajo el pico del pelícano,
ya el pelícano flotaba, herido, sobre las aguas.
Hombres en lancha intentaban salvarlo.
El pescador deportivo nos dio, risueño,
la bienvenida: la caña tenía un segundo anzuelo.
Pocos espectadores curioseaban. No había griterío.
No había marinero quemándole el pico,
sádico, con su pipa.


Estas no son las aguas de los mares del Sur, pensé,
ni el instante es el pez ni el pez es el plomo
ni el plomo la cuerda enredada en el ala del pelícano
que flota, herido, sobre las aguas del mar Caribe
con un pez adentro, con dos anzuelos adentro,
con el ala enredada en el plomo.


Haga la alegoría usted,
hipócrita lector, mi semejante, ¡mi hermano!