Día Mundial de la Poesía 2014

Poemas inéditos por El Día Mundial de La Poesía, para persistir con sus dones y lo que ella nos formula como arte de unión, y concordia, Ida Vitale, (Uruguay), Cristina Peri Rossi, (Uruguay), Jüri Talvet, (Estonia), Nuno Júdice, (Portugal), Yolanda Pantin, Venezuela, 1954. Carmen Boullosa, México. Luisa Castro, (España), Muhsin al-Ramli, (Irak), son los poetas invitados.


IDA VITALE. Uruguay, 1923.



En el aire



Un jardín de geranios y su aire.

Junto a su cerca dejo a que paste

el buey que pesa sobre mi lengua

y digo: Aquí te quedas, come

en verde dehesa, pero terrena,

y canta, luego, si puedes,

si nadie escucha,

lo que te queda por no decir.







CRISTINA PERI ROSSI. Uruguay, 1941.



CAMELLO




Dicen los poetas árabes

que el destino es el vagar de un camello ciego.



Como un camello ciego

he recorrido ciudades anchas como océanos



como un camello ciego

me he perdido en ciudades estrechas como lupanares



como un camello ciego

aprendí lenguas que no eran las mías



y supe su sabor su dulzura su rudeza

su esplendor y su opacidad



como un camello ciego

enfermé hasta morir

y sobreviví hasta renacer



como un camello ciego creí

tuve ideas

tuve sentimientos

y los cambié por otros

los abandoné



Pero ahora

mi camello ya no es ciego

conoce su destino:



las playas húmedas de tus muslos

la arena de tus labios

la seda de tu vientre

el agua dulce del cántaro de tus labios

y el salitre de tu concha marina

entre las piernas.





JÜRI TALVET. Estonia.1947.



NAVIDADES EN CHINA




Unos están ocupados en los campos de arroz,

otros pescan. Debajo de su mechón de pelo

Zhang Zhe ausculta las pulsaciones dolorosas

del drama expresionista europeo. Están

embridando el Yangtsé. El buen humor

y las mentes alegres de las mujeres llenan todas la calles,

todas las casas: cada vez son más bellas y más sabias

y los hombres suelen escucharlas más que antes.

(¿Va a crecerles de nuevo la barba y la sabiduría,

a los hombres?)

No es necesario emprender un viaje para encontrar

el Sampo, el comunismo y el Grial: no son sino

palabras desnudas que no durarán mucho

en el frío del norte.

El semen de Buda y Laozi se mezclan, extienden

sus ramificaciones por la gruesa piel roja de Mao.

En la neblina crepuscular de un sueño

una boca de mujer busca mi boca.

Han excavado hasta el 400 antes de Cristo

y han hallado carros de guerra y esqueletos de caballos,

pero ahora eso a nadie importa,

pues ya no significan absolutamente nada.



Traducción: Albert Lázaro-Tinaut





NUNO JÚDICE, Portugal 1949.



EL CRISTO OLVIDADO




Allí, en aquel fondo de iglesia, en la pared

más blanca y más desierta, en el frío de la noche,

sólo iluminado por un residuo de luz

que llega de la lámpara encendida en la calle

el crucificado se esconde. Ya nadie va

a aquel desván, nadie sabe tal vez

que él aún está allí, y no obstante es aquel

su lugar. Solo reza para que

nadie lo vea, para que nadie le

pida nada: ¿qué respuesta podría dar

a quien lo buscase? ¿Qué promesas encendería

en la mirada de los desesperados? ¿Dónde

encontraría la luz para quien vive en la oscuridad?

Pero está allí; y cuando pienso en él, pregunto

si no debería sacarlo de aquella pared o, por

lo menos,

si no debería ir a ese desván, mirarlo a los ojos

blancos de la muerte, y consolarlo, por poco que

sea, con mi presencia.



Traducción: Pedro Serra.





YOLANDA PANTIN, Venezuela, 1954.



Oración




Ay zorrito,

tú que nos miras



con tus ojos entrecerrados,

y con ninguna confianza puesto

que tu ser es por naturaleza desconfiado,

tan astuto como tu leyenda lo dice,



sobreviviente de los caballeros ingleses y

así mismo, de los rudos granjeros,

de los tramperos que en las tundras

siguen el rastro de tu piel asombrada.



Arisco, vivaz animalillo de larga cola

y orejas que perciben el menor movimiento,

danos tu sabiduría para permanecer.



(a Sandra)







CARMEN BOULLOSA. México, 1954



EL HACHA




El tiempo no es un hacha

de fuego o acero.

El tiempo no pasa,

permanece.



Lo efímero somos nosotros,

hacha de acero y fuego.



Nuestra vida es segar e incendiar.

Iluminamos cosechando nuestra catástrofe.













LUISA CASTRO. España, 1966.






Un poema no tiene edad

se puede escribir en una hora, en un día

o no se escribe nunca



Un poema no cura la edad

ni el cansancio de esperar a que suceda el poema



Pero quita la sed de estar callados

quita la ansiedad de no decir lo que se piensa



¿Qué dice el poema?

que la noche llega como llega el día

esperando una palabra de amor



¿Quien te quiere, poema?

¿Quien te necesita?







MUHSIN AL-RAMLI. Irak, 1967.



BOLSILLOS




De pequeño

me fascinaban los bolsillos:

me tranquilizaba su compañía,

les entregaba mis juguetes secretos

y me devolvían caramelos o sorpresas.

Los palpaba, los manoseaba,

los nombraba y los amaba.

De mayor

he empezado a temer a los bolsillos:

contienen tarjetas que me resumen

-si las pierdo, me pierdo-,

están sedientos de mi sudor,

de mi inocencia,

lo devoran todo.

Mis bolsillos me aterrorizan:

están hambrientos sin hartazgo,

y su alimento es

mi libertad.