(Belgrado, 1938- EEUU, 2023). Poeta serbio estadounidense, traductor, editor y profesor universitario. A los 16 años emigró a Los Estados Unidos. Debutó a los 21 años con “Lo que dice la Hierba. Traductor de poetas franceses, serbios, croatas, macedonios y eslovenos. Premio Pulitzer de Poesía 1990 (El mundo no se acaba). Premio: Wallace Stevens, 2007. Enseñó inglés y escritura creativa durante más de treinta años en la Universidad de New Hampshire, publicó en 2017 “Garabateado en la oscuridad”. La maja desnuda lo entrevistó en Miami Book Fair. Los poemas que ofrecemos son de este libro.
Charles Simic en La maja desnuda por UPV Radio. Conduce: Nidia Hernández
Todos sumidos en la oscuridad
¿Dónde está aquel predicador callejero, viejo y ciego que dijo
que se va a acabar el mundo el jueves a mediodía?
o aquella mujer que caminaba por Madison
desnuda totalmente y con la frente bien alta?
¿Dónde está el poeta Delmore Schwartz
argumentando con un fantasma en el banco de una plaza?
¿Dónde, el joven borracho en muletas
que está esperando poder matar más vietnamitas?
Usted, señor sepulturero, que está saboreando un bizcocho de mantequilla
junto a la ventana de una cafetería, debe saberlo.
¿O es que usted, como el resto de nosotros, está sumido en la oscuridad
mientras se prepara para enterrar a otro fiambre?
La semana
Lunes se viene con un nuevo tatuaje
que no nos va a mostrar y aquí está Martes
paseando su más reciente pesadilla atada a la correa
y Miércoles ciego como la lluvia dando golpecitos
sobre el vidrio de la ventana y Jueves sorbiendo
un café malo servido por una moza bonita
y Viernes perdido en una confusión de rostros
tristes y felices y Sábado resplandeciente
como una máquina de pinball en la morgue
y Domingo con una cabeza de Cristo crucificado
colgada al costado de un espejo de baño.
El amante
Cuando vivía en una granja escribía cartas de amor
a las gallinas que picoteaban en el patio
o me sentaba en la dependencia parar escribirle una a la araña
que remendaba su tela sobre mi cabeza.
Eso fue cuando mi mujer se escapó con el cartero.
Los vecinos también se fueron,
su cerda y los cerditos gruñendo
mientras corrían detrás del camión de mudanza
e incluso aquel espantapájaros
que até una vez a un árbol
para que de ese modo
estuviera obligado a escucharme.
La santa
La mujer que amo es una santa
que merece que la gente en la calle
se ponga de rodillas
delante de ella
pidiéndole la bendición.
En cambio, héla aquí sobre el piso
golpeando a un ratón con el zapato
mientras las lágrimas corren por su rostro.
Descripción
Era como un castillo de naipes tambaleante,
un contorsionista rasgando el ukulele,
un gorila rabioso en el altillo de alguien,
un coche fúnebre loco por regresar
en la autopista interestatal durante un tornado,
la barba de Tostoy en el tiempo de su demencia senil,
el caballo embalsamado del General Custer…
¿Qué era? Me hago a mí mismo la pregunta y no tengo idea.
Pero ya me vendrá uno de estos días.
Traducción: Adam Gai
All Gone into the Dark
Where's that blind old street preacher who said
The world will end Thursday at noon?
Or that woman who walked down Madison
Stark naked and holding her head high?
Where's the poet Delmore Schwartz
Arguing with a ghost on park bench?
Where's the drunk young man on crutches
Wanting to kill more Vietnamese?
Mr Undertaker, savoring a buttered roll
In a window of a coffee shop, you ought to know
Or are you, like the rest of us, in the dark
As you make ready to bury another stiff?
The Week
Monday comes around with a new tattoo
It won't show us and here's Tuesday
Walking its latest nightmare on a leash
And Wednesday blind as the rain tapping
On a windowpane and Thursday sipping
Bad coffee served by a pretty waitress
And Friday lost in a confusion of sad
And happy faces and Saturday flashing
Like a pinball machine in the morgue
And Sunday with a head of crucified Christ
Hanging sideways in a bathroom mirror.
The Lover
When I lived on a farm I wrote love letters
To chickens pecking in the yard,
Or I’d sit in the outhouse writing one to a spider
Mending his web over my head.
That’s when my wife took off with the mailman.
The neighbors were leaving, too,
Their sow and piglets squealing
As they ran after the moving truck,
And even that scarecrow
I once tied to a tree
So it would have to listen to me.
The saint
“The woman I love is a saint
Who deserves to have
People falling on their knees,
Before her in the Street
Asking for her blessing.
Instead, here she is on the floor
Hitting a mouse with a shoe
As tears run down her face.
Description
It was like a teetering house of cards,
A contortionist strumming a ukulele,
A gorilla raging in someone’s attic,
A car graveyard frantic to get back
On the interstate highway in a tornado,
Tolstoy’s beard in his mad old age,
General Custer’s stuffed horse…
What was? I ask myself and have no idea,
But it’ll come to me one of these days.
