Carlos Augusto León. (Caracas, 20 de octubre de 1914 – 13 de mayo de 1997) fue un destacado poeta, ensayista, docente, periodista y político venezolano, reconocido por su compromiso social y humanístico. Doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas y profesor universitario, León combinó su formación científica con una sensibilidad literaria profunda que plasmó en una extensa obra poética caracterizada por la defensa del pueblo, las luchas populares y los grupos desfavorecidos.
Durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez fue encarcelado y exiliado, llevando su voz poética y política por América Latina y Europa, donde recibió el Premio Mundial de la Paz en Rusia. A su regreso a Venezuela ocupó cargos públicos como miembro del Concejo Municipal de Caracas y senador en el Congreso Nacional.
Entre sus libros de poesía más destacados figuran Los pasos vivientes (1940), Canto de mi país en esta guerra (1944), A solas con la vida (1948) —con el que obtuvo el Premio Nacional de Literatura— y Los ojos abiertos (1971). Su legado perdura como una de las voces más representativas de la poesía social venezolana del siglo XX.
NATURALEZA SECRETA. 1 Hay hojas que niegan sí y otras que afirman no. Cuánta contradicción en esta calma de hojas que mueve el viento. 2 Orión está en el copo del árbol. Ahora son frutas sus estrellas. Las frutas inasibles. 3 Nadie sabe el secreto que roen las ardillas sentadas en una rama, en sus manos de fruta. 6 Hay hombres tan hondamente sordos que creen que nada dicen Las hojas que caen. 7 Tambien árbol, una vez creí que yo estaba seco. Y era sólo Un cambio de hojas. 10 Un pedazo de cielo es todo el cielo. Y la hoja de un árbol es la naturaleza. De tal modo todo está hecho en igual forma 12 no es cierto no regresa nunca la ola sino muere en la playa. Pero es eterno el mar. 13 Insiste me dice el mar insiste como él insistió Hace milenios. Insiste en ser azul y verde y ocre y gris y transparente. Siempre igual y distinto.