Blanca Varela

Nació en Perú en 1926. Considerada como una de las poetas más importantes de Latinoamérica. Pública su primer libro a los 33 años por insistencia de Octavio Paz, su editor y amigo quien en el prólogo diría: «Blanca Varela es una poeta que no se complace en sus hallazgos ni se embriaga con su canto. Con el instinto del verdadero poeta, sabe callarse a tiempo».

Blanca Varela vivió siempre indiferente a los reconocimientos y a la prensa, fue una poeta más bien tímida, que no tuvo una producción muy extensa, aunque invaluable.
Mereció La Medalla Gabriela Mistral, en 1996, el Premio Octavio Paz de Poesía en su primera edición, año 2001. El Premio internacional de Poesía: «Federico García Lorca” en 2006 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2007. Blanca Varela murió en Perú, su país natal en 2009.



Conversación con Simone Weil


-los niños, el océano, la vida silvestre, Bach.

–el hombre es un extraño animal.

En la mayor parte del mundo

la mitad de los niños se van a la cama

hambrientos.

¿Renuncia el ángel a sus plumas, al iris,

a la gravedad y la gracia?

¿Se acabo para nosotros la esperanza de

ser mejores ahora?

La vida es de otros.

Ilusiones y yerros

La palabra fatigada.

Ya ni te atreves a comerte un durazno.

Para algo cerré la puerta,

di la espalda

y entré la rabia y el sueño olvide

muchas cosas.

La mitad de los niños se van a la cama

hambrientos.

–los niños, el océano, la vida silvestre Bach.

–el hombre es un extraño animal.

Los sabios en quien depositamos nuestra

confianza

nos traicionan.

–los niños se van a la cama hambrientos

–los viejos se van a la muerte hambrientos.

El verbo no alimenta. Las cifras no sacian.

Me acuerdo ¿Me acuerdo?

Me acuerdo mal, reconozco a tientas. Me equivoco.

Viene una niña de lejos. Doy la espalda.

Me olvido de la razón y el tiempo.

Y todo debe ser mentira

porque no estoy en el sitio de mi alma.

No me quejo de la buena manera.

La poesía me harta.

Cierro la puerta

Orino tristemente sobre el mezquino fuego

de la gracia.

–los niños se van a la cama hambrientos.

–los viejos se van a la muerte hambrientos.

El verbo no alimenta.

Las cifras no sacian.

–el hombre es un extraño animal.





CONVERSATION WITH SIMONE WEIL



-children, the ocean, wildlife, Bach.
–man is a strange animal.

In most of the world,
half the children go to bed
hungry.

Does the angel renounce its feathers, the rainbow,
gravity and grace? 

Is our hope for better
now over? 

Life is for others.
Delusions and mistakes
The weary word.
You don’t even dare eat a peach.

I closed the door for a reason,
turned my back
and between sleep and anger forgot many
things.

Half the children go to bed
hungry.

–children, the ocean, wildlife, Bach.
–man is a strange animal.

The wise in whom we place
our trust
betray us.

–children go to bed hungry.
–the old go to death hungry.

The word does not feed. Numbers do not add up.

I remember; do I remember?
I misremember, I grope. I make mistakes.
A girl comes from afar. I turn my back.
I forget reason and time.

And everything must be a lie
as I am not in the place of my soul.
I don't complain the right way.
Fed up with poetry.
I close the door,
Piss sadly on the paltry flame
of grace.

–children go to bed hungry.
–the old go to death hungry.

The word does not feed.
Numbers do not add up.

–man is a strange animal.



Translated by Sophie Cabot Black





UN POEMA DE BLANCA VARELA EN FINÉS


kuolema pukee morsiamen

jäinen peukalo
kohottaa silmäluomea
ja tiputtaa pisaran pimeyttä

yö suurenee
ja jokainen silmäluomi
on tumma puolikuu

ilma valvoo
elämän löyhkää
ei kajoa profiiliin

hiukset ja huuli
loistavat toista valoa
meri hänen korvassaan vaikenee

ja nyt koko ruumis
vanhoista varjoista vapaa
siliää viimeistä rakkautta varten





Traduccion: Tarja Roinila, Finlandia

Blanca Varela