Sexto Propercio

Sexto Propercio (Umbría, hacia el año 50 a. C.) es una de las voces más intensas y enigmáticas de la poesía latina. De su vida se conocen pocos datos: se sabe que vivió en Roma y que formó parte del esplendor literario de la poesía Latina, junto a figuras como Virgilio, Horacio y Tibulo, quienes integran la gran constelación de la poesía augustea.

Se le ha considerado un espíritu independiente, incluso un desertor de los valores oficiales de su época. Frente a la poesía épica y la exaltación del poder, Propercio eligió otro camino: rechazó cantar al César y a las armas para entregarse por completo a la poesía amorosa. En el centro de su obra está Cintia, figura amada y eje de sus elegías, a quien dedicó versos de una intensidad apasionada y una delicadeza formal que marcaron profundamente la tradición lírica.

Tras la desaparición de Cintia, el rastro biográfico del poeta se vuelve aún más difuso. Se le atribuyen cerca de cien poemas, reunidos en cuatro libros, donde el amor, la pérdida y la memoria se entrelazan con una voz singular, refinada y profundamente humana.

Propercio es recordado como uno de los grandes elegíacos latinos. Su obra, marcada por la fusión de pasión y forma, dejó una huella duradera en la literatura clásica.

El audio que ofrecemos presenta un poema de Propercio en la voz de Diana Insausti, acercándonos, a través de la oralidad, a la vigencia de su palabra.

Me preguntan por qué escribo tantos versos de amor

y por qué mi obra suena delicada en los labios.
No me los dictan Calíope ni Apolo:
es mi amada quien inspira mi talento.

Si, despojada de su ropa, lucha conmigo desnuda,
entonces soy capaz de componer largas Ilíadas;

No encaja con mi sensibilidad hacer remontar,
en hosco verso, el nombre de César
a sus ancestros troyanos.

El navegante habla de los vientos,
el labriego de los bueyes,
el soldado cuenta sus heridas,
el pastor las ovejas;
yo, en cambio, trabo batallas de amor

en un lecho íntimo: que cada cual pase su vida
en el oficio que domina.