Walt Whitman

Walt Whitman nació el 31 de mayo de 1819 en West Hills, en la ciudad de Huntington, Long Island, Estados Unidos. Es una de las figuras fundacionales de la poesía moderna y el gran renovador del verso en lengua inglesa.

Hacia 1850 comenzó a escribir Hojas de hierba, el libro al que dedicaría toda su vida. Esta obra, en constante transformación, fue ampliada y revisada por el propio Whitman hasta sus últimos días. En ella adoptó el verso libre, con una cadencia inspirada en la Biblia, rompiendo con las formas tradicionales de la poesía de su tiempo.

En 1855 apareció la primera edición de Hojas de hierba, financiada por el propio autor y con un tiraje de 795 ejemplares. Esta edición llamó la atención de Ralph Waldo Emerson, quien le envió una célebre carta que comenzaba: “Le saludo al comienzo de una gran carrera”. Whitman, entusiasmado, utilizó esa frase —sin autorización— en la portada de la segunda edición, casi como una forma de promoción.

Whitman fue una figura reconocida en vida. Escritores como Oscar Wilde y Henry David Thoreau expresaron su admiración por su obra. Sin embargo, también enfrentó fuertes críticas: su tratamiento abierto de la sexualidad fue considerado escandaloso por muchos, y su libro llegó a ser calificado de obsceno.

Entre sus poemas más conocidos se encuentra ¡Oh, capitán! ¡Mi capitán!, escrito tras el asesinato de Abraham Lincoln. Paradójicamente, fue el único texto suyo que apareció en antologías durante su vida.

En 1868, la publicación en Inglaterra de Poemas de Walt Whitman contribuyó decisivamente a su reconocimiento internacional. Finalmente, en 1891, preparó la edición definitiva de Hojas de hierba, sobre la cual escribió: “por fin, completa, después de 33 años de trabajar en ella, en todas las épocas y estados de ánimo de mi vida, con buen y mal tiempo, en todas las partes de la tierra, en la paz y en la guerra, en la juventud y en la vejez”.

Whitman murió el 26 de marzo de 1892 en su casa de Camden, Nueva Jersey, a los 72 años.

El audio que ofrecemos es una grabación de 1890, que se cree corresponde a la voz del propio Whitman. Fue un generoso obsequio de un oyente de La Maja Desnuda, al que agradecemos profundamente.




No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras
y las poesías sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.

Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida.

La sociedad de hoy somos nosotros
Los "poetas vivos".

No permitas que la vida te pase a ti
sin que la vivas...