Mi Corazón Es Un Señor Extraño
Siempre vestido de fiesta
De chaleco rojo
Y sombrero de copa. Mi corazón
No habla inglés ni francés
Sino una lengua de seda
Que sólo conocen
Los enamorados. Mi corazón
Es un señor muy atareado
Y aunque nunca está de moda
Escucho siempre su opinión
Y su latido.
Llegan Seres Queridos
Provenientes de Saturno
Son altos rubios elegantes
Como dioses. No nos parecemos en nada
Aunque desde hace siglos
La misma sangre
Corre en nuestras venas. Por fin
Nos abrazamos y lloramos
Como niños. Pero
El más extraño de todos
Soy siempre yo con mi pelo negro
Mi pantalón arrugado
Mi corazón en el suelo
Mi cabeza en las nubes.
Cuantas Veces El Esplendor
Llega a la puerta
Y nadie los recibe. Podría ser
Un señor de corbata amarilla
Y chaleco arrugado. Podría ser
Un pordiosero que esconde un lucero
En el bolsillo. O más sencillamente
Un niño que llora
Porque ha perdido su pelota
En la alcantarilla. El esplendor
No es cosa que brilla
Sino que llega llega llega
Aunque nadie lo reciba.
Los Verdaderos Poetas Aparecen
Sin que nadie se de cuenta
No tienen nada en la cabeza
Escriben versos en el aire
Quieren a todos tiernamente
Sin que nadie los quiera
Son los únicos que lloran
Cuando afuera llueve
Y sin que nadie se de cuenta
Desaparecen.
JORGE EDUARDO EIELSON, DEL ABSOLUTO AMOR, MILAN 2001/2004
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